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Las novelas románticas: un reflejo de los cuentos de hadas de antaño.

Las historias de amor y los romances han ocupado un lugar destacado en la literatura desde tiempos inmemoriales. A lo largo de los siglos, las narraciones románticas nos han transportado a palacios deslumbrantes, a paisajes bucólicos y a escenarios de ensueño, donde los protagonistas enfrentan desafíos, superan obstáculos y, en muchos casos, encuentran el amor verdadero.

La forma en que concebimos el romance en la literatura bebe directamente de antiguos mitos, leyendas y tradiciones culturales que se han transmitido de generación en generación. Sin embargo, lo verdaderamente fascinante es cómo las novelas románticas presentan estas historias de amor y cómo ciertos patrones y estereotipos se han perpetuado a lo largo de las obras, dando forma al concepto contemporáneo de romance literario. La obra de Isabella Montague, Whispers of Love: The Evolution of Romance in Literature, ofrece una profunda introspección sobre este tema, que hoy he decidido explorar, expandir y reinterpretar aquí.

La relación entre las novelas románticas y los cuentos de hadas es innegable. A lo largo de la historia literaria, hemos sido testigos de cómo las historias de amor se han desarrollado en escenarios mágicos, con príncipes y princesas, hechizos y maldiciones, y siempre con ese toque de lo sobrenatural que define a los cuentos de hadas.

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La heroína de los cuentos de hadas siempre carece de proactividad; siempre asciende de estatus al final, y siempre logra un matrimonio que le asegura no solo el amor eterno, sino también una estructura familiar y protección. El aspecto más importante de esto es la razón por la cual la heroína vive feliz para siempre: el cuento de hadas asegura al lector que el calor y el amor son las recompensas que una buena mujer obtiene naturalmente. No tiene que ganarse la recompensa; de hecho, ella puede sentarse en las cenizas y aún así conseguir a su príncipe.

Los cuentos de hadas, con sus narrativas mágicas y personajes icónicos, han establecido ciertos patrones y tropos que las novelas románticas han adoptado y adaptado: la damisela en apuros se convierte en una joven que necesita desesperadamente la ayuda de un hombre como en *La prisionera de oro (*Fantasía romántica. Roca Editorial), donde un el príncipe valiente o guapo caballero cae ante un amor a primera vista y de se enfrenta a diferentes desafíos que, tras superarse, culminan en un final romántico feliz.

No hay que indagar demasiado en este tipo de argumentos y en los cuentos de hadas que conocemos para encontrar un patrón que se repite y que nos abren de alguna manera una venta a la psique colectiva y las aspiraciones humanas en cuanto al amor, el destino y la superación.

Estructura y Elementos Comunes entre Novelas Románticas y Cuentos de Hadas

Los cuentos de hadas y las novelas románticas, aunque distintos en su presentación y enfoque, comparten ciertas similitudes estructurales y temáticas que los hacen resonar en el corazón de los lectores y que siguen un patrón reconocible.

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Así, la obra comienza siempre con la presentación de los personajes principales y el escenario, seguido de un conflicto o desafío que debe superarse y del momento magistral en el que conocen a su media naranja. A medida que la historia avanza, los personajes tienen que enfrentarse a diferentes pruebas hasta llegar a un clímax satisfactorio que no da este final feliz tan reconocible.

En los cuentos de hadas, la estructura se suele manifestar en la forma de una princesa encantada que debe ser rescatada, o un héroe que enfrenta desafíos para ganar el corazón de su amado. En las novelas románticas, esta estructura se presenta a través de conflictos emocionales, barreras sociales o desafíos externos que los protagonistas deben superar para encontrar el amor verdadero, pero en ambos casos el paradigma se repite.

  • Presentación de personajes → estos se enamoran a primera vista → superan un desafío → viven felices para siempre.

Veamos un ejemplo claro:

Ejemplo de un cuento:

La sirenita (versión moderna): Ariel conoce a Eric [presentación de personajes], se enamora profundamente de él y decide ir a la tierra. Tiene que enfrentarse al desafío de enamorarlo antes de que se cumpla el plazo que le ha dado la bruja del mar, llega el momento del conflicto cuando se desvela su verdadera identidad pero al final el amor es más fuerte, se casan y viven felices para siempre.

Ejemplo de una novela romántica reciente:

Ganar a toda costa: Billie conoce a Vaughn en el rancho en el que trabaja y surge un flechazo enmascarado de una primera enemistad. Billie debe superar el desafío de preparar a Double Diablo para una carrera. Se da el momento del conflicto cuando un mafioso se presta a comprarlo y finalmente acaban felices y juntos para siempre.

Este tipo de tropo, repetitivo y que, como la pasta con tomate y atún nunca falla, se repite en todos los arquetipos de romance comercial moderno, ya sea un romance office, friends to lovers, enemies to lovers, romance office, etc.

El conflicto es quizás lo que más varía dentro de cada género y puede incluso ampliarse lo suficiente como para hacer una saga completa de ello, algo muy de moda dentro de la novela de romance juvenil fantástico o, como se suele llamar también, paranomal romance.

Estos conflictos pueden ser tanto internas (miedos o inseguridades), como externas (antagonistas, maldiciones y barreras sociales). En los cuentos de hadas, estas oposiciones suelen ser claras y definidas. Por ejemplo, la malvada madrastra, el dragón o la maldición que debe romperse. Estos obstáculos sirven para probar la valentía, la inteligencia y el corazón del héroe o heroína, y su superación simboliza el triunfo del bien sobre el mal.

Las novelas románticas, por otro lado, a menudo presentan oposiciones más matizadas y complejas. Estas pueden incluir malentendidos, traumas pasados, diferencias de clase o cultura, o incluso rivales amorosos. La superación de estas barreras no solo simboliza el triunfo del amor, sino también el crecimiento personal y la madurez emocional de los personajes (otro ejemplo moderno: Noches en París de Whitnety G. culmina con una Haven que por fin se permite disfrutar la vida y hacer lo que desea, mientras que la autorrealización en la saga Crepúsculo de Stephanie Meyer llega con la creación de una familia vampírica feliz con Edward, Bella y Renesmee).

Auge del romance paranormal y sus orígenes en los cuentos de hadas

Ya tenemos claro que los libros románticos y eróticos beben del paradigma de los cuentos de hadas pero ¿qué me dices del género paranormal? ¿Qué me dices de Un príncipe cruel, Cinder o Una corte de rosas y espinas? Pues bien, vamos a hablar de ellos.

Todos estos libros bordean una frontera esquiva entre el género de la fantasía y el de romance paranormal. El subgénero paranormal, en el contexto de la novela romántica, se refiere a historias que incorporan elementos sobrenaturales, como vampiros, hombres lobo, fantasmas, brujas, y otras criaturas y fenómenos que trascienden lo normal. Estas historias a menudo se desarrollan en mundos donde lo sobrenatural es común, o en nuestro mundo pero con la existencia oculta de lo paranormal.

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Desde finales del siglo XX y principios del XXI, este subgénero ha experimentado un auge, con series como Crepúsculo de Stephanie Meyer o La Hermandad de la Daga Negra de J.R. Ward y recientemente editoriales de gran éxito como Ediciones Hidra, Umbriel o Puck están apostando por este género que cada vez cosecha más y más éxito. Y estos son, sin duda, el tipo de romance que más se acerca a los cuentos de hadas.

Las criaturas mágicas, por ejemplo, son el alma y el corazón tanto de los cuentos de hadas como de las novelas paranormales. Mientras que en los cuentos de hadas nos encontramos con hadas, ogros y dragones que danzan en paisajes encantados, las novelas paranormales nos introducen a vampiros seductores, cambiaformas enigmáticos y brujas poderosas. Estas entidades, aunque diferentes en apariencia y naturaleza, cumplen exactamente el mismo rol y presentan la misma estructura: un millonario innaccesible rico con un piso en Manhattan no se diferencia tanto al final del día de un vampiro con un castillo perdido. Al mismo tiempo, el desafío de una guerra entre reinos o de una ruptura provocada por la falta de confianza el uno en el otro tampoco está tan lejos de las rupturas del romance convencional cuando se descubre el pasado de uno de ellos.

Al mismo tiempo**, tanto en cuentos de hadas como en novelas paranormales** se plantean los mismos paradigmas: conflictos de romance a lo Romeo y Julieta que se sostienen debido a las diferencias entre criaturas mágicas y humanas o incluso grandes obstáculos que sirven para recordarnos que el amor, en todas sus formas, a menudo requiere valentía y sacrificio.

Al final, las moralejas de los cuentos de hadas que escondían profundas advertencias y lecciones para las niñas (cree en ti misma, sigue tu corazón, confía en tus instintos), se ponen de manifiesto en este nuevo romance paranormal demostrando que valores como la aceptación, el amor, el sacrificio y la resiliencia frente a la adversidad son comunes en ambos géneros.

Mi conclusión**: La Eterna Danza del Romance y la Fantasía**

Si nos detenemos a reflexionar sobre la evolución de la literatura romántica, encontramos que su esencia no ha cambiado tanto como podríamos pensar. Desde los cuentos de hadas que nos contaban de pequeños hasta las novelas paranormales que devoramos hoy en día, hay un hilo conductor que une estas historias: la búsqueda incesante del amor en medio de desafíos sobrenaturales y mundanos.

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Los cuentos de hadas, con sus princesas y dragones, nos enseñaron desde que éramos pequeñitas que el amor puede superar cualquier obstáculo. Las novelas románticas contemporáneas, ya sean paranormales o no, nos recuerdan esta lección, pero con matices más complejos y personajes más desarrollados. Sin embargo, en el fondo, todas estas historias nos hablan de la esperanza, de la lucha por el amor y se apotan en la creencia en finales felices, incluso cuando las circunstancias parecen insuperables.

El romance, ya sea en un castillo encantado o en las calles de una ciudad moderna, sigue siendo un reflejo de nuestros deseos más profundos y nuestras esperanzas más fervientes. Las historias cambian, los contextos se adaptan, pero el corazón humano sigue anhelando las mismas cosas: conexión, comprensión y, por supuesto, amor.

Así que, ya sea que nos perdamos en las páginas de un cuento de hadas tradicional o de una novela paranormal contemporánea, recordemos que estamos participando en una tradición literaria que ha cautivado a la humanidad durante siglos. Y, al final del día, eso es lo que hace que estas historias sean tan poderosas y perdurables: su capacidad para resonar en lo más profundo de nuestra psique y recordarnos que, a pesar de todo, el amor siempre encuentra una manera.

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