Border top left cut image
Border middle left cut image
Border bottom left cut image
Border middle right cut image
Border bottom left cut image
Logotipo de momoko.es

Buscar en Momoko

NOTA: 7.8

Ilión, opinión del retellying de La Ilíada por Mario Villen

La Insomne 0 Comentarios
Avatar del redactor La Insomne

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Do...


COMPARTE:
Imágen destacada - Ilión, opinión del retellying de La Ilíada por Mario Villen

¿Qué papel jugó Polidamante en la guerra de Troya? ¿Quién era Casandra y por qué nadie la creyó cuando avisó de que no debían introducir el caballo dentro de la ciudad? ¿Qué llevó realmente a Agamenon a reunir a los aqueos y hacerles perder diez años a las puertas de una ciudad protegida por Apolo?

Mario Villén realiza un complejísimo ejercicio a la hora de desgranar La Ilíada y aterrizarnos su historia desde una óptica más moderna, aportando su propia visión sobre el poema épico más relevante de la literatura occidental. A través de una voz narradora ágil y directa, el autor nos ofrece una visión renovada de la guerra de Troya, incluyendo en su interior el famoso episodio del caballo de Troya que se narra realmente en la Odisea.

Esta, oh musas, es mi opinión de la obra.

Argumento de Ilión de Mario Villén

La guerra de Troya se alarga sangrando a dos potencias enfrentadas por el desaire de un rey y el control del Helesponto. Sin embargo, cuando se cumple el décimo año del conflicto las profecías se entrecruzan y ambos bandos deciden ponerle punto y final al enfrentamiento.

Por un lado, en Troya, los hijos del rey Príamo están divididos por el conflicto que ha traído la desgracia a las puertas de sus casas: la huida de Helena de Espara con el príncipe Paris. Aunque muchos creen que deberían devolverla a su marido, respetan la voluntad del monarca de mantenerla protegida en le interior de las murallas. Ahora sus esperanzas están más allá de las murallas: en esos aliados que parecen no llegar nunca; y en el famoso Héctor, comandante de los ejércitos y el único capaz de plantarla cara a los aqueos.

Frente a sus murallas se extienden miles de hombres y sus esclavas venidos de todas las partes. Gobernados por Agamenon, hermano de Menelao, estos se aprovecharán de las artimañas de Ulises y la fuerza de Diomedes, Ayáx el grande y muchos otros, para lograr su objetivo. Sin embargo, nadie iguala a Aquiles, el de los pies ligeros, aquel que con su ejército de mirmidones y su ira colérica puede hacer tambalearse el curso de la historia.

Cuadro de Helena de Troya de Anthony Frederick Augustus Sandys para ilustrar el libro Ilion
Helena de Troya por Anthony Frederick Augustus Sandys
Cuadro de Paris de Troya por Antoni Brodowski
Paris por Antoni Brodowski 

Ilión: una novela para recordar la historia de La Ilíada

En Ilión Mario Villén realiza dos ejercicios narrativos especialmente notables: el aterrizaje de los mitos y las leyendas que rodean a los personajes de La Ilíada y, en segundo lugar, la condensación en una misma obra de los sucesos de La Ilíada y La Odisea tal y como se presentan en el imaginario colectivo, dándole un cierre mucho más completo a la obra.

El autor desmitifica la obra de La Ilíada para convertirla en una obra histórica en la que las creencias religiosas de los personajes gobiernan sus actos más que las intervenciones divinas de per se. Apoyándose en las excavaciones de Heinrich Schliemann del S.XIX que apuntan a la existencia de una verdadera Troya en la costa de Asia Menor (cerca de la actual Turquía), el autor realiza una declaración firme de intenciones al presentar su obra dentro del genéro histórico y no como parte de la narrativa de ficción y fantasía en la que se suelen englobar los retellying de las obras clásicas. Para ello, introduce una gran cantidad de detalles fruto de una extensa documentación sobre el comercio entre los aqueos en aquellos años, las costumbres de la zona, los ritos religiosos, las formas y estrategias de combate y, cómo no, de las leyes de guerra y combate que impidieron que los aqueos se decidieran por el asedio hasta prácticamente el final de la guerra.

"

Agamenón mataba con precisión, pero comenzaba a notar el brazo cansado y su guardia flaqueaba. Había recibido varias cuchilladas y lanzazos en el torso, pero su armadura las había repelido sin daño alguno. Tenía razón, las placas de bronce lo convertían en un guerrero lento, pero implacable.

Los dioses y sus profecías y leyendas siguen presentes en la obra, pero está claro el esfuerzo de Mario por hacernos entender que a menudo sus virtudes son simples invenciones de los hombres. Así, Aquiles comparte en la obra que su madre, Tetis, mintió al rey Peleo diciendo que era una diosa del mar para ganar independencia y respeto.

Sin embargo, los troyanos y los aqueos son supersticiosos y en Ilión nos queda claro que no dan un paso sin preguntarle antes a los sacerdotes. La presencia de los diferentes cultos en la obra es enorme, y se puede ver cómo cada uno de los bandos realiza continuos sacrificios a los dioses antes de presentar batalla y de tomar cualquier decisión. La pertenencia a uno de los templos es también una de las únicas cartas de salida cuando eres capturado por cualquiera de los dos ejércitos y sus vaticinios dictaminan el curso de la vida tanto de aqueos como de troyanos.

Aquiles lamenta la muerte de Patroclo, por Gavin Hamilton
Aquiles lamenta la muerte de Patroclo, por Gavin Hamilton 

Esto es así, por supuesto, para todos menos para Casandra, hija de Príamo y famosa por haber avisado de la destrucción a la que se vería abocada Troya si permitía el paso del famoso caballo de madera, escena que realmente no aparece en la Ilíada. Y es que Mario Villén ha querido dotar a Ilión de un final más redondo y más en consonancia con lo que el imaginario colectivo conoce como la historia de Troya.

Así, en lugar de terminar la obra con el funeral de Aquiles, Héctor y Paris como ocurre con La Ilíada, Ilión añade una pequeña parte de La Odisea y nos permite asistir a la famosa caída de la ciudad de Troya.

El destino de las mujeres: ni reinas, ni libres, ni putas

Una de las partes más interesantes de Ilion es precisamente la forma con la que el autor ha decidido poner el foco en las historias de las mujeres, de las que nos queda claro que no eran más que ganado en aquella época. A través de un narrador coral que va saltando de personaje en personaje, Ilion nos introduce a Helena de Troya, Briseida, Etra, Andromaca, Casandra y otros muchos personajes que cubren desde el estamento más bajo al de reina o princesa de Troya. Sin embargo, el mensaje en todos los casos es tan certero como demoledor: la vida de una mujer siempre depende de las circunstancias o del hombre con la que la comparta.

Héctor censura a Paris y Helena por Felix Jan Ferdinand Heyndrickx
Héctor censura a Paris y Helena por Felix Jan Ferdinand Heyndrickx 

Así, conoceremos de cerca la historia de Briseida: una reina que pasa de mano en mano como esclava entre Agamenon y Aquiles sin que ella tenga derecho a pronunciarse al respecto. También veremos cómo día tras días Helena teje imágenes con las consecuencias de su vida con Paris, convirtiendo de esta forma el telar en un símbolo sobre la incapacidad de las mujeres del momento de tejer sus propios destinos.

Es especialmente interesante asimismo ver cómo la sexualidad, algo vetado para las mujeres, se muestra en plena efervescencia en el personaje de Helena de Troya. En este punto, el autor decide añadir detalles a su historia, convirtiéndola en una mujer con sus propios deseos y necesidades sexuales que se arrepiente de su error de fugarse con Paris y que busca su propio placer. La culpa, ignominia y el desprecio que se gana por parte de toda la familia, que la reducen a una arpía y la denominan “puta” por hacer algo completamente naturalizado para los hombres en aquella época, es especialmente significativo y se aleja del mito de la manzana de oro que gobernaba en la obra original los actos de Helena. Sin embargo, como nos queda claro a lo largo de la obra, a menudo la seducción y el erotismo eran las únicas armas con las que contaban para sobrevivir.

La sexualidad de los aqueos es otro de los puntos de interés en la obra, especialmente cuando se trata de Aquiles y Patroclo. Al contrario que en la obra de Madeline Miller (La canción de Aquiles. 2011), Mario Villén muestra la abierta sexualidad con la que los aqueos contemplaban su vida, detallando cómo Aquiles mantiene relaciones tanto con Briseida, a la que el autor dota de una especial relevancia romántica; como con Patroclo. De nuevo nos encontraremos con una reinterpretación sobre la relación entre los dos hombres ya que Mario Villen se posiciona claramente en uno de los diálogos sobre la preferencia de Aquiles (no os diré cuál para que podáis descubrirlo vosotros mismos en la obra).

Una obra con grandes virtudes y muchos personajes

Si has llegado a este punto de la reseña, seguramente te habrás dado cuenta de que Ilion es una obra más que disfrutable en la que la pluma del autor destacada por sus múltiples virtudes.

La primera de todas ellas es el hecho de haber logrado que una historia de una guerra entre troyanos y aqueos, que además todos conocemos por las numerosas adaptaciones que se han hecho al respecto, siga resultando apasionante. Mario Villén consigue mantenerte en tensión demostrando el precario equilibrio de fuerzas entre troyanos y aqueos y lo cerca que están ambos bandos de ganar definitivamente la guerra. En este contexto, el autor nos muestra la importancia de las profecías y creencias religiosas en los hombres para motivarles, lo absolutamente imprescindible que era mantener una imagen respetuosa y honorable para que tus soldados te siguieran a combate y lo esencial que llega a ser el elemento de la sorpresa y la moral para desestabilizar al contrario.

Mario Villén consigue presentarnos a un abanico de personajes que reinterpreta tras su propia lectura de La Ilíada y otras obras clásicas de apoyo y análisis del texto para darnos una visión en la que las pasiones de los hombres, los celos, las envidias, el orgullo y la soberbia son los principales motores de esta historia. Nadie queda impune tras los ojos de Ilión, nadie volverá a casa con las manos o la conciencia limpia.

La reconciliación de Paris y Helena por Richard Westall
La reconciliación de Paris y Helena por Richard Westall 
Aquiles buscado por Príamo por el cuerpo de su hijo Héctor por Giovanni Battista Cipriani
Aquiles buscado por Príamo por el cuerpo de su hijo Héctor por Giovanni Battista Cipriani

Es cierto que, sin embargo, el comienzo de la obra cuenta con una enorme cantidad de personajes que se presentan en un corto espacio de tiempo y que puede dificultar la entrada a la lectura. Esto ocurre contadamente en las primeras cincuenta páginas, pero después la historia se estabiliza y los mismos personajes acaban tomando el foco de la acción, evitando que uno se sienta perdido. En parte la fuerte construcción de sus personalidades y su manera única de tomar decisiones y moverse por el mundo hacen que sean fácilmente identificables por parte del lector.

"

Basta un instante para fulminar el rastro de toda una vida de gloria

La obra está cargada de escenas de batallas, momentos dramáticos y desgarradores y muertes injustas que se nos presentan como fútiles e insalvables al mismo tiempo. La muerte de Héctor y la Aquiles nos deja claro la importancia que tenía en aquella época la preservación de los cuerpos, llegando incluso a plantear detener el combate durante un día para poder recoger a sus caídos, evadir un campo de batalla para no pisar un lugar donde cayeron sus aliados o cómo ponen en peligro a sus propios hombres para recuperar el cuerpo de un caído El cuerpo del enemigo caído representa para ellos un símbolo de victoria que enaltece o baja al mismo tiempo la moral de los hombres.

En conclusión ¿merece la pena Ilión?

Definitivamente, sí. Ilion tiene la maravillosa capacidad de hacer que te olvides del mundo por un momento y que te meriendes ciento cincuenta páginas de una tirada, sumergida en historias de tendones desmembrados, carros volcados, grandes héroes atravesados por lanzas, mujeres desgarradas por el dolor y suicidios colectivos. Y es que Ilion es capaz de aterrizar una historia compleja y llena de referencias literarias que debe leerse siempre al lado de un diccionario de cultura clásica a un libro contemporáneo, rápido, ágil y completamente disfrutable.

La obra va ganando en interés e intensidad conforme avanzas con la lectura. Frente a unas primeras cincuenta páginas que, honestamente, se me hicieron complicadas por la gran cantidad de personajes y porque el foco de presentación de estos estaba principalmente centrado en verles manteniendo relaciones sexuales con quien pillaran por delante, pronto Mario Villén demuestra que un retellying de la guerra de Troya puede llegar a ser apasionante.

La enorme complejidad del texto clásico, que aterriza de una forma sobresaliente, acompañado del ritmo narrativo de la obra hace que Ilion se convierta en una de esas novelas históricas hechas por y para los apasionados de la cultura clásica que harán que te pierdas intentando separar el enorme telar de referencias literarias que la obra esconde.

Esta ha sido, oh musas, mi opinión sobre Ilión.

1 comentarios en este post

C
Celia Sánchez Domínguez 14 Diciembre 2022Responde
Pues estoy en todo de acuerdo. Yo leí hace muchos años La Iliada y La Odidea. El comienzo del libro, con tantos personajes...es complicado. Pero luego te vas metiendo en el libro y te va gustando más. El autor ha hecho un gran esfuerzo de documentación y le ha salido un buen libro. Aunque a mi tanta guerra y tanta sangre, unido al mal trato a las mujeres, no me ha resultado fácil de digerir.

Deja un comentario

Kinishinaide! No publicaremos tu email ni te spamearemos sin tu permiso