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NOTA: 8

El arte de amar, análisis y opinión de la obra de Ovidio

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El arte de amar es, nada más y nada menos, que un manual de cortejo para los jóvenes solteros de la época. Escrito entre el 2 a. C. y 2 d.C., la obra nos permite sumergirnos y comprender las dinámicas sociales del imperio romano y comprender los juegos y la tensión del cortejo del momento. Para Ovidio, el amor es un juego peligroso que cuenta con sus propias reglas y trucos, los cuales relata en esta obra valiéndose, según él, de su propia experiencia.

Contexto histórico de El arte de amar de Ovidio 

El largo poema está dividido en tres libros. El primero de ellos recoge varios trucos sobre dónde encontrar a la mujer perfecta con la que tener una aventura y cómo propiciar encuentros fortuitos con ella. En ese sentido, Ovidio propone algunas festividades o lugares populares (como el circo), donde sentarte cerca de ella y enredarla con tus engaños. El segundo libro explica cómo mantener tu amor; y el tercero lo dedica enteramente a las mujeres. 

Se cree que los dos primeros libros se publicaron alrededor del I a.C. Estos fueron tal éxito que propiciaron también la tercera parte e incluso la secuela conocida como Remedia Amoris o Remedios para el amor. A pesar de su notoriedad, el libro no fue enormemente aclamado, especialmente porque, a pesar de que el autor previene a las mujeres casadas que deberían alejarse de la obra, está claro que gran parte del texto alecciona y fomenta el adulterio y lo justifica en varias ocasiones, llegando a eximir a Helena (mujer de Menelao en la famosa historia de la guerra de Troya) de ninguna responsabilidad por sus aventuras con Paris. 

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¿Por qué te extrañas de ello, Menelao? ¡Tú te marchabas solo, y bajo el mismo techo se quedaban tu huésped y tu esposa! Confías, loco de ti, las tímidas palomas al gavilán, confías el redil lleno al lobo de las montañas. Ninguna culpa tiene Helena, ninguna falta comete este adúltero: él hace lo que tú y cualquier haría. Favoreces el adulterio si das ocasión y lugar a ello. 

No debemos olvidar que en aquella época en el imperio romano el adulterio estaba penado por la Lex Iulia de adulteriis coercendis (18 a.C.), por lo que a pesar de sus breves y modestas advertencias de la introducción, el contenido del mismo era considerado como algo escandaloso para la curia romana. De hecho, se especula que fue debido a este poema por lo que desterraron a Ovidio a una zona de la actual Rumanía, ya que el emperador Augusto buscaba controlar y limpiar la moral de la época. Sin embargo, muchos autores consideran esta hipótesis como poco realmente débil, ya que la obra llevaba en circulación al menos ocho antes del destierro de Ovidio. Más bien es muy posible que Ovidio se viese envuelto en los de problemas de sucesión de Agripa Póstumo, el hijo adoptivo de Augusto, y la nieta de Augusto, Vipsania Julilla, los cuales fueron relegados más o menos al mismo tiempo. 

El exilio de Ovidio no fue completo, ya que no se incautaron sus pertenencias y bienes, pero su familia se quedó en Roma mientras él era relegado a la frontera. Este intentó volver a Roma en más de una ocasión y le suplicó varias veces por el perdón al emperador, pero este nunca le indultó. Es posible que El arte de amar se empleara como excusa para su exilio y no sería la primera ni la última vez en la historia de Roma que la represión de la inmoralidad escondiera un incómodo secreto político.

El poema ha influido poderosamente en al literatura moderna e incluso formaba parte de las lecturas obligatorias en los estudios medievales de las escuelas a partir de la segunda mitad del S.XI. Su influencia en la literatura europea de los siglos XII y XIII fue tan grande que el medievalista y paleógrafo Kudwig Traube denominó a todo aquel período “época Ovidiana”. Asimismo, el libro fue censurado en varias ocasiones (todas las obras de Ovidio fueron quemadas en Savoranola, Florencia (1497) e incautadas en aduana de los EE.UU. (1930).

Sobre El arte de amar de Ovidio

El arte de amar es, como hemos dicho anteriormente, una guía para encontrar, conquistar y mantener el amor. A pesar de que lo que pueda parecer al comienzo de la obra, el libro claramente está enfocado a mantener aventuras amorosas con diversas mujeres (y hombres) al mismo tiempo, ya que llama continuamente a la diversión, a tolerar las infidelidades del prójimo y, cómo no, a explotar el concepto latino del carpe diem. 

De esta forma, Ovidio provee a los lectores de trucos y guías para conquistar el corazón de una mujer, lograr encuentros fortuitos, empezar conversaciones y hacerse el encontradizo. Su nivel de implicación por los detalles llega incluso a relatar cómo conseguir ver las piernas desnudas de las mujeres, cómo debe ir peinado y vestido un hombre, cómo debe comportarse en la alcoba o cómo debe tratar a la criada y esclavos de su enamorada. 

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[...]cualquier cosa te puede servir para mostrar tu amabilidad; si el manto le cuelga demasiado y le arrastra por tierra, recógeselo y álzalo deprisa del inmundo suelo; después de lo cual y en premio por tu amable gesto, tendrás la suerte de contemplar, sin que se oponga a ello la joven, sus piernas con tus propios ojos. 

Para Ovidio, cualquier truco es válido para conquistar a una mujer. Así, en repetidos momentos del poema, aconseja a los hombres a mentir, engañar o hacerse los ricos e interesantes frente a ellas, afirmando no solo que cualquiera es conquistable, sino que con sus consejos estas acabarán suplicando a los pies del hombre

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[...]y ya se te ocurrirán nombre que decir: si puedes, los verdaderos, y si no, por lo menos, unos que resulten apropiados. 

El poeta alecciona varias veces al enamorado a realizar promesas y súplicas falsas, y hasta juramentos que luego se rompan, asegurando que Júpiter les perdonará ya que él mismo realizaba continuamente promesas vacías a Juno. Así, por ejemplo, enseña al enamorado a hacerse el bebido en una cena para realizar acercamientos impropios, a fingir las lágrimas en algún momento de desengaño, a mentir sobre las cualidades y talentos de su enamorada o incluso a fingir indiferencia frente a la presencia de un rival. 

El largo poema está cargado de nombres propios y referencias típicas a la cultura de la época, lo cual dificulta y empobrece enormemente su lectura si no cuentas con una edición debidamente ampliada con comentarios y pies de página. De esta forma, podremos comprender muchas de las alusiones del autor y hasta sus temores hacia las represalias de los versos, ya que hay varios momentos del texto en los que realiza apuntes y aclaraciones con el fin de protegerse ante posibles acusaciones. 

Por ejemplo, en este fragmento hace una alusión a las delgadas cintas y largas bandas que solían llevar las mujeres casadas, previniéndolas de seguir leyendo la obra ya que el adulterio en la época estaba penado y severamente castigado por la Lex Iulia de adulteriis coercendis (18 a.C.)

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Lejos de aquí, delgadas cintas, emblema del pudor, y tú, larga banda que cubres las piernas hasta la mitad. Yo cantaré un amor que no tiene nada que temer unos escarceos permitidos. No habrá ningún delito que reprochar a mis versos. 

Así mismo, El arte de amar no está exento de otros muchos tópicos de la época, como la continua comparación del poeta como auriga (ya empleada por Virgilio anteriormente), la comparación del poema y sus enseñanzas como un barco a la mar, etc. Asimismo, aprovecha la introducción para enaltecer la figura del César, alabar sus obras y augurar la victoria en cualquier combate o hazaña que se le presente. El poema, que se presenta como un manual cargado de consejos para los amantes, al igual que los libros de autoayuda contemporáneos se reviste de ejemplos y testimonios para reforzar la validez de sus premisas. En ese sentido, Ovidio apela continuamente a la sensatez del lector, dirigiéndose directamente a él y reforzando así la tradición oral. 

Asimismo, ejemplifica continuamente sus comandas y directrices con ejemplos extraídos de otras obras, relatos sobre los personajes involucrados en la guerra de Troya y mitos religiosos. Cuando habla acerca de la necesidad de mantenerse tranquilo aunque tu mujer te sea infiel para no darle alas a su aventura, ilustra su consejo con el famoso mito de Venus y Vulcano / Marte; y cuando habla sobre la importancia de la elocuencia por encima del aspecto físico, cita también a Ulises, del que se cuenta que no era muy agraciado. 

Al mismo tiempo, como es natural, la obra está cargada también de referencias a su otra obra, publicada varios años antes: Amores y una más . Estas citas y los sobrenombres que le da continuamente a los dioses y los héroes clásicos son una importante parte por la que recomiendo leer la obra con una edición debidamente comentada, ya que por el resto el estilo de Ovidio es ligero, dinámico y no se para demasiado a repetir conceptos. De hecho, en varias ocasiones, llega a contradecirse, explicando primero que un hombre para ser atractivo ante a una mujer y lograr su amor, debe estar moreno y en buena forma física; para luego explicar que la palidez y delgadez del amor son argumentos que podrán predisponer a la dama en su favor. 

El papel de la mujer en El arte de amar, de Ovidio

Es evidente que el poema está plagado de valoraciones y opiniones personales de Ovidio que no tienen por qué reflejar la opinión general general del momento. Por ejemplo, en varias partes del libro I y II se postula en contra de los remedios y pócimas de los templos que sirven para atraer el amor o incitar la líbido (quizás precisamente por sus próximas experiencias personales negativas con una bruja llamada Dipsas que narra en su otra obra Amores). 

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Hay mujeres que aconsejan tomar una hierba dañina. la ajedrea, pero a mi parecer eso es un veneno. O mezclan pimienta y amarillo pelitre triturado en vino añoejo con simiente de la áspera ortiga. 

Sin embargo, está claro que El arte de amar nos ofrece una vista privilegiada de la sociedad romana de la época y sus costumbres y usos, y en esta, la posición de la mujer era realmente precaria. No es por tanto de sorprender que el libro I del poema de Ovidio esté lleno de calificativos que compara a las mujeres a los animales, las tacha de taimadas e interesadas e incluso fomenta y enaltece las violaciones. 

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Aunque le des el nombre de violencia: a las mujeres les gusta esta clase de violencia; lo que les produce placer, desean darlo muchas veces obligadas por la fuerza. Todas se alegran de haber sido violadas en un arrebato imprevisto de pasión y consideran como un regalo esa desvergüenza. 

Así, el libro incita desde el primer momento a engañar, mentir, decir falsedades, manipular a las criadas y amigos y hacerle continuamente cumplidos a la mujer con el único objeto de poder meterse en su alcoba y en su lecho. Evidentemente, es de entender por tanto que la obra fuera realmente escandalosa para la curia romana y que incluso pudiera provocar más de una pelea si la encontrabas en el poder de un familiar o amante. 

Y sin embargo, es increíblemente tolerante con las infidelidades, tanto las de las mujeres como las de los hombres. Como para Ovidio la mujer es similar a un animal (comparada múltiples veces con este), la responsabilidad total de la infidelidad de una mujer es siempre del marido. Además, según el poeta, a la mujer casada se le debe dar toda libertad para que haga lo que ella quiera. 

En el libro tercero, escrito tras el éxito de los dos anteriores, Ovidio ensalza a la mujer y le otorga de armas con las que defenderse de los hombres, repitiendo de cualquier forma muchos de los argumentos dados en los primeros dos libros, de manera que se retroalimenten sus consejos (les recomienda que se paseen por los sitios en los que les dijo a los hombres que encontrarían mujeres, etc.). 

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Alguien de la multitud podría decirme: «por qué añades veneno a las serpientes entregas la majada a una loba rabiosa?» Dejad ya de hacer extensivo a todas el delito de unas pocas; que cada mujer sea valorada según sus méritos individuales. 

Asimismo, es especialmente ilustrativo cómo Ovidio incita a las mujeres a tener todas las aventuras amorosas que puedan (lo cual de nuevo choca directamente con su declaración inicial de no fomentar el adulterio), afirmando que estas son libres de hacer con su cuerpo lo que deseen. 

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[...]aunque mil hombres os tomen, nada se pierde por ello. El hierro se desgasta y las piedras se gastan con el uso, pero esa parte de vuestro cuerpo se mantiene incólume y no hay miedo de que sufra deterioro ninguno. [...] Y no es que mis palabras os menosprecien, sino que os prohíben tener miedo de los daños imaginarios: vuestro atributos no pueden sufrir ningún menoscabo. 

Opinión personal de El arte de amar 

El arte de amar es una obra más que interesante precisamente por su capacidad para transmitirnos la forma de ver la sociedad y los encuentros amorosos de la Roma del S.II a.C. / d.C., pero honestamente, no es el manual en actual vigencia del que habla mucha gente. Y es que a lo largo de la lectura de esta obra, me he ido encontrando con numerosos comentarios de gente que afirma que 2000 años después de la publicación de esta obra, los consejos de Ovidio siguen siendo vigentes. Y dejadme que os aclare que no es así. 

Además de justificar la violación, fomentar las mentiras y las relaciones basadas en engaños, reducir a la mujer a algo bonito que debe cuidar antes su físico que ninguna otra y dar continuos consejos basados en malas prácticas, no podemos olvidar que Ovidio basa su obra en experiencias personales. Si leéis Amores, su otra obra de gran popularidad, veréis que muchos de los consejos que da, están basados en una conversación que escuchó entre su amante Corina y una bruja llamada Dipsa. El hecho de hacerse la difícil y cerrar la puerta de vez en cuando al amante sin darle explicaciones, era una práctica frecuente que él mismo sufría en sus carnes y así con otras recomendaciones que él mismo hace en la obra. 

De cualquier forma, sorprende lo fácil y aproximable que es esta lectura a cualquiera con suficiente paciencia como para leer los piés de página. Es la primera obra que analizamos en Momoko del mundo clásico, pero está claro que, por lo ameno e interesante del tema y de la prosa, no será la última. 

1 comentarios en este post

C
Charly Paredes Aguilar07 Octubre 2021Responde
Muy bueno, saludos desde Perú.

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