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Enganchado a ti

Editorial: Autopublicación
Tras tres años juntos la relación entre Jon y Eduardo se topa con un obstáculo inesperado: la adicción de Eduardo a la cocaína. El abogado más joven del bufete asegura que no tiene ningún problema de adicción, pero Jon tratará de sacarle de su error por medio de un incondicional apoyo; incluso cuando poco a poco ve que el hombre del que se enamoró y el único con el que se imaginaba compartiendo el futuro, se está convirtiendo en un recuerdo del pasado.

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- Es exactamente lo mismo.

- Joder, no puedes ser tan estúpido, o creer que lo soy, como para comparar la cocaína y el tabaco.

- ¿Por qué no? Ambas sustancias matan. Cierto que la cocaína es una droga más dura y que una sobredosis puede ser letal. Pero ambas son sustancias que perjudican el organismo: el tabaco los pulmones mientras que la cocaína lo hace con el cerebro. Y a día de hoy hay más casos de muerte por cáncer de pulmón o garganta, que por sobredosis de cocaína.

Por eso también quisiste follar el primer día - reflexionó en voz alta, dándose cuenta del detalle -. Porque todavía tenías esa mierda en el cuerpo y entonces sí estabas de humor para hacerme un poco de caso.

Según ellos, no. Decían que lo único que hizo fue malcriarme porque en el fondo sentía pena de su hijo marica. Y que como sabía que me iban a dar muchos palos en la vida, al menos podría hacerme creer que yo era importante para él.

Apenas dio fuerza a la nueva penetración. Pero entre la excitación de Eduardo y aquella postura, perfecta para rozar la próstata con el más leve movimiento, el nuevo jadeo de su compañero le indicó que ya no podía esperar más.

Y Jon tampoco podía. No hizo falta más que una mirada lujuriosa para dejarle claro al abogado que ya podía cabalgarle a gusto y que por esa noche, él sería su montura. Eduardo mordió sus labios como agradecimiento y no perdió tiempo en levantarse un poco para notar cómo el miembro de Jon recorría su ano.

No es que esperara vítores y discursos alabando lo buena persona que era y su capacidad para sacrificarse por los demás; pero al menos le habría gustado que ahora no le dejaran a un lado.

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Daina Galison