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Infinitas, un debut prometedor sobre la inmortalidad

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Argumento de Infinitas

Estados Unidos, año 2500: la Humanidad se ha vuelto inmortal. Hace años el profesor Milton Roosevelt creó y propagó por toda la Tierra un virus que permite al sistema nervioso humano regenerarse por siempre. Sin embargo, no todo es tan bonito como parece.

Pero esta inmortalidad lleva consigo un obstáculo; al cumplir los doscientos años el cuerpo envejece de golpe, lo cual genera tumores y hace que los órganos fallen. A este proceso lo han llamado Decadencia.

Johanna Lowe teme más que a nada a su propia Decadencia, por lo que quiere estudiar Ingeniería Genética para encontrar una forma de eliminar este problema. 

Con la firme intención de conseguir entrar en la universidad, acude al examen de acceso..Sin embargo, lo que no se podría llegar a imaginar es que a la vuelta de las pruebas se encontraría a su padre muerto en el suelo de su propio laboratorio.

Su padre le ha dejado una nota en la que le cuenta que sus genes albergan secretos que le han ocultado toda su vida. Gracias a su ADN podrían evitar la Decadencia, pero para ello tendrían que volver a ser mortales. A partir de ese momento Johanna tendrá que decidir entre la Decadencia y la muerte, no sólo para sí misma, sino para toda la Humanidad.

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La inmortalidad en Infinitas

En el año 2250 Milton Roosevelt creó y difundió el pseudovirus de la inmortalidad. Infinitas empieza en el año 2500 cuandola humanidad hace muchos años que goza de la vida eterna. Sin embargo, no es una vida del todo completa; cuando te acercas a los doscientos años tu cuerpo empieza a envejecer, empiezas por no tener tanta energía, te cuesta más moverte, etc. Es más o menos soportable, pero al cumplir los doscientos años se produce el fallo total, aparecen tumores y empiezan a fallar órganos como el hígado o los pulmones.

Gracias a que el cerebro y el sistema nervioso se regeneran pase lo que pase, esto tiene una solución. Se han desarrollado órganos artificiales y cuerpos de repuesto, pero sólo se los pueden permitir aquellos con suficiente capital.

“Que para frenar la Decadencia hay que poder permitírselo. Al principio lo intentamos, cómo no. Pero es cumplir los doscientos y llega todo de golpe: el cáncer, la osteoporosis, todo lo que estaba ahí sin salir a la luz hasta que envejeces de golpe. Verlo pasar de tener nuestro mismo aspecto a estar arrugado y débil en cuestión de meses…”

Las cuestiones éticas y morales en Infinitas

Seremos testigos de cómo algunos de los personajes que aparecen en el libro compran un nuevo cuerpo ante un accidente sin pensarlo demasiado, pero también hay grupos en contra de esto y a favor de volver a morir. La propia protagonista se enfrenta a este dilema. 

Además, se nos resalta la falta de envejecimiento: por culpa de este fenómeno las mujeres tienen aspecto de jovencitas hasta que se acercan a los doscientos años. El aspecto estético es bastante binario, tanto hombres como mujeres se preocupan mucho por la belleza.

Cuando llega la decadencia aparecen las arrugas y el cuerpo envejece prácticamente de un día para otro. 

La moralidad inherente en todas estas cuestiones recuerda mucho a Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro, sin embargo en Infinitas no se trata la problemática de si los personajes siguen teniendo alma al cambiar de cuerpo.

Vida eterna o muerte, el dilema de Infinitas

A lo largo de la historia, se analiza varias veces la necesidad de la muerte. Algunos alaban las maravillas de la vida eterna a pesar de la Decadencia.

Sin embargo, los que no se pueden permitir una vejez digna con prótesis y cuerpos nuevos, quieren morir. Seremos testigos de distintas opiniones sobre este tema: hay algunos que consideran la muerte como un descanso necesario, mientras que otros prefieren una inmortalidad con juventud incluída.

Claramente, esa decisión le pertenece a Johanna. Durante los diversos capítulos, nuestra protagonista afrontará la Decadencia y la muerte viéndolas de cerca.

“Además, era la única que la entendía con la inmunidad. Saber que ninguna de las dos podría librarse nunca de la inmortalidad era angustioso, pero solo esperaba que, si Omega encontraba la fórmula y el mundo se volvía mortal de nuevo, se tuvieran la una a la otra para consolarse. Incluso pensar en la Decadencia se hacía un poco más soportable si era con ella.”

La orientación sexual en Infinitas

Desde el principio de la novela Johanna no esconde que le gustan las chicas, su entorno lo sabe y lo acepta. Se trata como algo natural y normal, una orientación más.

Esto es lógico, ya que estamos en el año 2500 y problemas como la homofobia o el machismo están resueltos. O así debería ser, porque en los más ancianos aún vemos rastro de esas actitudes. Sin embargo, hablamos de decadentes que superan los doscientos años.

En esta novela encontramos relaciones tanto heterosexuales como homosexuales, pero no se usan estos términos en ningún momento, todas las relaciones se tratan como algo natural, sin discriminaciones ni abusos.

“- A ver, tampoco me gusta tanto - dijo Elsie, con las mejillas algo más rojas de lo habitual-. Es solo que, como no me hace caso, pues tengo ahí la espinita clavada…¡Y tampoco vayas aquí de experta! ¡Como si fuera tan fácil soltarle <<me gustas>> a alguien! Díselo tú a Laura, ¿no te jode?”

El machismo en Infinitas

Como ya hemos comentado anteriormente, el machismo en Infinitas no es frecuente, aunque lo vemos en algunos de los personajes que están en plena decadencia. Es el caso de algunos de los miembros de la Agencia de Protección Genética, una organización integrada casi en su totalidad por militares.

Presenciamos algunos comportamientos y comentarios machistas por parte de algunos de sus componentes, pero es más bien una forma de decirnos que es algo desfasado y presente sólo en los más ancianos.

“Era solo una broma. Ulysses Wagner había venido de las colonias lunares para solucionar todos os problemas de la Agencia, abandonando sus obligaciones como presidente de varias empresas de cesión de órganos. ¿Qué le importaba a ella traerle una bebida? ¿Por qué le resultaba tan humillante?”

Haizea M.Zubieta, la autora de Infinitas

Haizea M. Zubieta es una autora de origen vasco que comenzó a crear historias desde bien pequeña, Infinitas es su primera novela. Estudió en los talleres literarios de Escritura Creativa en Fuentetaja desde 2009, momento en el que comenzó a presentarse a certámenes literarios y de ilustración.

Ha participado en varias antologías, entre ellas No son Molinos de Editorial Cerbero, Cuadernos de Medusa vol I, Alucinadas IV, Madre de monstruos: Mary Shelley homenajeada por sus criaturas de Tinta Púrpura Ediciones, Españapunk, El Corazón de Ixchel de Ediciones Hati o Misteria I.

Es activista feminista y LGBT, movimientos que se ven representados tanto en sus obras, como en sus redes sociales.

Mi opinión de Infinitas

Infinitas me ha gustado, es una novela fresca y original. La narración y el estilo de la autora son impecables, facilitan la inmersión en la historia.

Sin embargo, no ha sido como me esperaba. No sé si ha sido culpa de mis expectativas o de que he leído esta novela justo después de Orpheus y me he colapsado un poco de tanta distopía y mundo futurista.

Infinitas es un debut muy prometedor por parte de Haizea M. Zubieta y trata maravillosamente el dilema de escoger entre la vida eterna y la muerte.


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Noelia Santalucia

Redactora en momoko.es

Diseñadora gráfica, bloguera empedernida y bookstagrammer en @zobooks.


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LIBRO

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Portada libro - Infinitas
HAizea M.ZubietaNovelaRoca Editorial
Estados Unidos, año 2500. La Humanidad es inmortal; hace años que el profesor Milton Roosevelt creó y propagó por toda la Tierra el virus que permite al sistema nervioso humano regenerarse por siempre. Pero esta inmortalidad viene con un inconveniente: al cumplir los doscientos años de edad, el cuerpo falla bruscamente y se deteriora, condenando a la raza humana a vivir encerrada en su propio cerebro, ...