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Guerrera Errante, el manga que revela el origen de los traumas de Kabi Nagata

TOMO 5
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¿Alguna vez soñaste con tener tu boda de ensueño hasta tal punto que buscaste la forma de poder llevarla a cabo a pesar de no tener pareja? Kabi Nagata, que ya nos había sorprendido en sus anteriores mangas autobiográficos como Mi experiencia lesbiana con la soledad o Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad vuelve con una extraña obra que Fandogamia no se ha resistido a publicar: Guerrera Errante.

En este manga seguiremos explorando la depresión de Kabi y su desesperado intento por conectar con otras personas, perseguir la felicidad y darle forma, de alguna manera, a sus sueños y deseos más alocados a través de una serie de anécdotas en la que nos narra cómo organizó una boda para sí misma.

Un poco de contexto: sobre las bodas para uno en Japón. 

Japón, lejos de los animes y los preciosos konbini siempre a tu disposición, no es el país tan idílico que muchos desearían que fuese. Su forma de sacrificarse ante el trabajo, la opinión generalizada de que no debes molestar el resto con tus problemas y que es responsabilidad de uno tragarse para sí mismo cualquier tipo de incomodidad ha derivado en una epidemia depresiva de la que Kabi Nagata es víctima y testimonio.

Según datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, la tasa de prevalencia de depresión en Japón es del 8,9% en adultos mayores de 20 años. Además, se ha observado un aumento en la tasa de prevalencia de depresión entre los jóvenes en Japón en los últimos años. Factores como el estrés y presión laboral, la falta de apoyo social y la ausencia de un buen sistema médico centrado en la salud mental provoca que jóvenes como Kabi se vean no solo incapaces de enfrentarse al mundo, sino que busquen como mecanismos de salida a su dolor el consumo del alcohol, cuando no deciden acabar con su propia vida. Según datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, un 8,2% de adultos mayores de 20 años sufren de alcoholismo.

Tras casi matarse bebiendo y sobrevivir para contarlo, Kabi Nagata recupera su maestría con el dibujo, trayéndonos una obra de una calidad gráfica superior incluso a Mi experiencia lesbiana con la soledad y nos habla sobre cómo, su necesidad desesperada por mimetizar la felicidad de personas externas, la llevan a organizar una boda para sí misma.

Esta decisión, por muy extraña que parezca, no es tan inusual en Japón. En Japón, existe una tradición conocida como "bodas de soltera" (独身披露宴, "dokushin hiroen" en japonés) en la que una persona que se ha quedado soltera a cierta edad celebra su soltería con una ceremonia y un banquete de bodas. Estas bodas de soltera son una forma de celebrar la vida individual y la independencia y suelen ser organizadas por las propias mujeres solteras. Las bodas de soltera suelen incluir elementos similares a las bodas tradicionales, como el uso de vestidos de novia y el intercambio de anillos de compromiso. Sin embargo, en lugar de un novio, la mujer soltera es acompañada por amigos y familiares durante la ceremonia. También suelen incluir un banquete de bodas y pueden incluir música en vivo y bailes.

El camino hacia la felicidad no se encuentra en imitar al resto

No tendremos que avanzar demasiado en el tomo de guerrera errante para comprender que Kabi Nagata se dará cuenta muy rápido de que no es feliz simulando una boda para sí sola y de que todos los elementos de postín que se supone que deberían hacer felices a una novia (las fotos, la iluminación, las flores o el corset del vestido), no consiguen arrancarle ni una sola sonrisa natural.

A través de un manga en los tonos rosados a los que nos tiene acostumbrada la autora, Kabi Nagata explora conceptos tan atrevidos para la sociedad japonesa como la identidad de sexual, la libertad a la hora de escoger la vestimenta y la necesidad que ella misma reconoce de reexplorar los roles de género autoimpuestos. El hecho de que la empresa de la boda para una persona le incitara a usar un vestido de princesa le hace plantearse no solamente si ha tomado una decisión consciente o más bien se ha sentido empujada a llenar el molde que se esperaba de ella misma.

Este suceso da el pistoletazo de salida para que Kabi se haga una serie de preguntas realmente importantes que no ha explorado anteriormente. Preguntas que la hacen plantearse si se identifica con uno, dos o ningún género y, sobre todo, dónde se encuentra su sexualidad en el mapa actual.

En una sociedad como la japonesa que no reconoce el género no binario y que tampoco permite el matrimonio entre personas del mismo sexo (aunque algunas ciudades y prefecturas han adoptado registros de sociedad civil para parejas del mismo sexo, estos registros no tienen el mismo valor legal que el matrimonio y no otorgan a las parejas los mismos derechos y beneficios), este tipo de dudas y planteamientos son revolucionarios para el género de manga josei en el que se engloba la obra de Kabi Nagata dentro del panorama literario.

¿Existe el amor verdadero? Empieza a verse más claro cuáles son los orígenes de los traumas de la autora.

Si una cosa nos queda claro desde que empezamos a lere la obra de Kabi Nagata es que su ansiedad y fobia social son el principal problema sobre el que sustenta el resto de su sintomatología. Tal y como tienden a hacer la personas con ansiedad, la autora le da vueltas una y otra vez a sus propios defectos y su incapacidad para reconocer el amor. Algunas de sus obras anteriores como Mi experiencia lesbiana con la soledad o Acabé hecha un trato intentando huir de la realidad se centraban más bien en mostrar algunas anécdotas o sucesos de su vida, otras como Diario de intercambio conmigo misma (vol. 1 y 2) se volvían más introspectivas y nos mostraban la enorme dificultad que siente Kabi Nagata para conectar con los demás.

Antes éramos simplemente testigos de las dificultades de Kabi, pero por primera vez en esta obra todo cobra sentido. Sin lugar a dudas, la increíble mejoría en la salud mental que se narra en Guerrera Errante y que queda patente en el increíble aumento de calidad y de dibujo de este tomo, le permiten abrir su corazón y preguntarse cosas que pueden parecernos tan obvias pero que sin duda generan incertidumbre en la mente de Kabi Nagata.

Preguntarse cosas como ¿existe el amor verdadero?

En una sociedad donde todo el mundo miente y esconden su verdadero yo y habiéndose criado en una casa con un matrimonio por conveniencia como referencia, es lógico que Kabi llegue a plantearse si realmente el amor existe y, sobre todo, cómo puede llegar a encontrarlo.

Los testimonios que deja sobre su experiencia en aplicaciones de citas y el hecho de que autosabotee su capacidad para encontrar una pareja, sumado a las dolorosas y escabrosas revelaciones que hace en la obra, nos deja claro que Kabi Nagata sigue imitando el camino del resto antes de solucionar sus propias dudas existenciales que necesitará comprender para partir de una buena base. Y es que como ella misma no se considera ni femenina ni masculina (probablemente sea no-binaria, un concepto bastante nuevo para la sociedad nipona y algo que no acaba de comprender) y no tiene claro si es homosexual o, muy probablemente, pansexual, no es capaz avanzar en su búsqueda de su pareja ideal.

Todo ello lo explora a través de un dibujo que mantiene su estilo pero que se vuelve desenfadado y sobresaliente y donde se nota que la autora vuelve a encontrarse cómoda dibujando. Hay ciertos acercamientos a nuevas técnicas, emplea páginas enteras como bocetos en los que hace doodles y donde explica de manera sencilla el funcionamiento de apps y eventos a los que acude, intentando poner orden a sus pensamientos y rellena sus fondos todavía más.

En conclusión ¿merece la pena Guerrera Errante?

Definitivamente, sí. Es posible que Guerrera Errante sea la mejor obra de la autora desde Mi experiencia lesbiana con la soledad. Kabi Nagata ha mejorado radicalmente no solo en el diseño y elaboración de los dibujos y se la nota más suelta y cómoda a la hora de llevar a cabo una narracion libre de las presiones de lo que el resto espera de ello y más auténticas. Es un auténtico placer ver cómo ella poco a poco va mejorando y soluciona aspectos de su vida que tan dolorosamente habíamos seguido en Diario de Intercambio conmigo misma.

Guerrera errante se ha convertido en una de mis obsesiones de este invierno y no he podido evitar leer una y otra vez la obra, espantarme con las revelaciones tan terrorificas que hace en la segunda mitad y desear poder llegar a ella para decirle “Kabi, no estás sola. Hagamos una cosa de cada vez. Lo estás haciendo genial”.

Un manga simplemente imperdible para los amantes del manga y de temas relacionados con la salud mental.

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