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Asedio y Tormenta, reseña de la segunda parte de Sombra y Hueso

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Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Do...


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Tras los sucesos ocurridos en Sombra y hueso, la primera parte de la trilogía, llega Asedio y tormenta: una obra que nos deja enormemente claro que para llegar a ser libre uno tiene que realizar ciertos sacrificios y  que no todo es tan fácil como parecía en un primer momento.

Asedio y tormenta es la segunda parte de la trilogía Sombra y hueso y parte del universo Grishaverse. La saga se ha convertido en un top ventas en pocos meses, catapultada por la adaptación cinematográfica de Netflix. Este libro conforma el puente entre la primera y la última parte de la historia de una joven a la que el mundo intentó convertir en una santa.  

Argumento de Asedio y tormenta

Alina ha sido capturada por el Oscuro y vive en una continua duermevela mientras los mortificadores la arrastran a un estado casi comatoso para tenerla sometida. Para la Invocadora del Sol parece que se ha perdido la esperanza.  

La esperanza por volver a confiar en alguien, ahora que ha visto a Genya aliada con las tropas del Oscuro después de hacer enfermar al rey de Ravka con una dolencia incurable. 

La esperanza de ser feliz al lado de Mal ahora que el Oscuro quiere usarla para emplear la Sombra como arma.  

Y la esperanza de conseguir salir con vida de aquel lugar, rodeada de un grupo de brutales piratas, asesinos y gente traicionera que quizás escondan más de una sorpresa detrás de sus risueños rostros.  

La Sankta Alina ha vuelto. Y todo Ravka debe postrarse de nuevo ante ella. 

La importancia de encontrar un lugar al que pertenecer. 

Asedio y tormenta recupera la historia de Alina Starkov y Mal Oretsev y nos devuelve a un mundo contradictorio y profundamente peligroso en el que la joven invocadora del sol tendrá que enfrentarse a la terrible dicotomía de no saber cuál es su papel en el mundo. Acostumbrada siempre a cumplir órdenes y a dejarse llevar,  por contradictorio que pueda sonar Alina se ha comportado durante toda su vida como una sombra de mal y jamás ha tenido que tomar decisiones por sí misma. Su insistencia la hora de reprimir su poder la ha sumido en una mediocridad que la ha exento de  tener que tomar responsabilidades o realizar decisiones difíciles. Cuando Mal decide apuntarse al ejército, ella le sigue y en el Pequeño Palacio se conforma con seguir las normas y las reglas que le han impuesto.

Precisamente por eso cuando se convierte en la Invocadora del Sol, Alina no está preparada para convertirse en una pieza de suma importancia dentro de una enorme partida de ajedrez en la que participan no solamente la monarquía, sino también la Iglesia e incluso las fuerzas de los Grisha. De esta forma,  todos intenta manipular los sentimientos y las emociones de Alina para lograr que se ponga de su lado dentro de la guerra que está al caer. Uos crean alrededor de su figura un movimiento de fanatismo religioso con el cual engañan a un pueblo pobre y sumido en la miseria haciéndoles creer que Alina traerá la solución a todos sus problemas en el momento en el que acabe con el gran cisma de oscuridad. Otros, como el propio Oscuro, creen que solamente ella podrá traer la paz a Ravka empleando el enorme cisma de oscuridad como un arma que garantice los derechos y libertades de los Grisha. 

Por si esto no fuera poco entrarán en la ecuación Sturmhond, un joven pirata con claras intenciones políticas  que obligar a Alina a replantearse cuál es su deber y su posición dentro de la sociedad. Todo ello sumado al hecho de que Mal ha empezado a rechazar a Alina y que se ha abierto un enorme brecha sentimental entre los dos, provocará que la Invocadora del Sol esté obsesionada con encontrar su lugar en el mundo. 

Es fácil de esta manera que los adolescentes y el público juvenil que nunca han sentido que encajen en ninguna parte puedan empatizar con la protagonista al darse cuenta de que no importa adónde vaya o los diferentes ambientes y entornos en los que esté ya que simplemente no encaja en ninguna parte y esto nos hace preguntarnos si realmente El Oscuro tenía razón cuando decía que nadie la comprendería como él.

Toda esta incertidumbre y este vagar a lo largo de la novela contribuyen a generar una atmósfera opresiva y tensa cargada de misticismo que podría llegar a resultar agobiante y asfixiante si no fuera por la figura de Nikolai.  y es que más puro estilo cinematográfico o extraído de una película de animación japonesa, Leigh Bardugo introduce en esta saga a Nikolai: el príncipe perdido del reino y uno de los mejores alivios cómicos que ha tenido la saga. Nikolai, con sus bromas arrogantes y su extraña forma de quitarle hierro al asunto, demostrará que las personas incorrectas, cuando están en el poder, pueden corromper a una nación entera y provocarán que Alina tenga que plantearse en varias ocasiones si debe seguir a su corazón o debe hacer lo que considera mejor en un país que prácticamente nada le ha dado. 

Lo imposible de nuestro amor: no, Alina, no puedes vivir una luna de miel con Mal 

A lo largo de la primera obra Leigh Bargudo se había centrado principalmente en el desarrollo del personaje principal y en la creación del antihéroe, El Oscuro. Ahora que se han revelado las cartas y que hemos descubierto que él es el Hereje Negro que ha creado la sombra, Asedio y tormenta  fijará toda su atención en la huida de la protagonista  a lo largo de todo Ravka y en la búsqueda de un segundo amplificador que le permita enfrentarse al terrible tirano en el que se ha convertido el Grisha de las Sombras. 

Sin embargo, Alina se ha  convertido en una figura pública y por lo tanto su persecución no puede llamar demasiado la atención del rey ni del Primer Ejército. Será en este momento en el que se empiecen a sentar las bases y se repartan las piezas de las diferentes lealtades y fidelidades dentro del mundo de los Grisha. Solamente los elegidos, como Iván, son seleccionados por el Oscuro para dar caza y someter a la Invocadora del Sol mientras que la Invocadora del Sol se encuentra rodeada de tiranos y traidores en los que no puede llegar a confiar.   

Y es que toda la obra gira alrededor de la búsqueda de la libertad, no solo de Alina sino también de su compañero inseparable, Mal. Alina, que se suponía que iba a liberar a todo el mundo de la Sombra, lleva ahora hincado al cuello un collar con las astas de un ciervo que la amplifica y somete al mismo tiempo. Este accesorio, más parecido a la cadena de un esclavo que a cualquier otra cosa, funciona como metáfora para lo que sin duda es el poder de la luz para Alina: una bendición y una condena al mismo tiempo. 

Este poder, y el papel que teóricamente tiene que cumplir en la sociedad debido a su relevancia pública que ya trasciende incluso al haber sido santificada en vida, no encaja con las ideas de una adolescente de dieciséis años que no sabe nada y que carece de la madurez necesaria para interpretar su papel en esta persecución terrible y en esta guerra.   

Porque frente a una potencial destrucción, la tiranía de un mago oscuro inmortal y la aparente guerra civil entre Grishas e inmolados del ejército, la protagonista solo tiene una cosa en su cabeza: su relación con Mal.  A lo largo de los diferentes capítulos que estarán llenos de persecuciones, dramas, combates y lealtades puestas a prueba, ésta no pensará en otra cosa más que el terrible abismo que se ha abierto entre su mejor amigo de la infancia y ella misma. En lugar de sentarse a hablar las cosas como adultos y exteriorizar sus pensamientos y emociones, la autora opta por hacer que cada uno de ellos se comporte con una inmadurez que roza la idiotez y convierte a Mal en un joven ofuscado y enfadado con brotes de celos. Esta evolución del protagonista “bueno” a uno que va trascendiendo a un papel de antihéroe con mucho talento, siempre al servicio de un amor imposible, tiene su toque trágico y romántico, pero continuamente tenía la sensación de que todo se solucionaría si los dos se sentasen a hablar. 

Algo similar ocurre con El Oscuro. Y es que por muy malvado y cruel que sea, una no puede evitar pensar al comienzo de la obra que tiene cierta razón en lo que hace y que en el fondo solo es un hombre obsesionado por no estar solo y por encontrar la mitad predestinada de sí mismo a la que esperó durante cientos de años. El Grisha, en estas primeras páginas de la obra, no realiza actos imperdonables y somete a Alina a su control por su absoluta incapacidad de amar y creer que merece ser amado sin condiciones. Para ello, emplea una y otra vez el recurso de retener a Mal para asegurarse que ella no se va de su lado. 

Está claro que Alina no está preparada para el papel que el mundo espera de ella. Mientras lucha por encontrar la libertad y se debate entre el deber y lo que ella misma desea, se dará cuenta de que no puede tenerlo todo en esta vida. La protagonista lucha internamennte entre lo que las diferentes facciones esperan de ella (el corsario, el príncipe, el rastreador, sus compañeros, el Apparat, los fieles y el resto de los Grisha) frente a sus miedos a no estar a la altura. 

De esta forma la obra se impregna de una profunda sensación de soledad. La de Alina, que le hace invocar una y otra vez al Oscuro cuando está a solas porque no tiene con quién compartir sus mayores temores y al mismo tiempo su deseo de poder; la de Mal, que acaba abandonándose a la bebida y al combate; y cómo no, la del propio Hereje que lleva cientos de años esperando que aparezca alguien como ella. 

"

Quise abrazarlo, enterrar el rostro en su cuello y decirle que me prometiera que no le pasaría nada. Pero no lo hice.

 Mal esbozó una sonrisa melancólica y se inclinó.

—Moi sovereny —dijo.  Aquellas palabras me pusieron el corazón en un puño. 

Este conflicto entre el deber, el miedo al poder, el ansia por conseguirlo y el horrible temor a ser abandonada si comparte con sus amigos sus dudas, preguntas y las alucinaciones que está viviendo Alina, son la excusa perfecta para que Leigh Bardugo prepare un triángulo amoroso. Porque está claro que Mal vive permanentemente celoso (primero del Oscuro y luego de Nikolai), pero también porque ella lo desea profundamente. Lo busca con ansias, ya que sabe que en el fondo El Oscuro tiene razón: no hay otros como ellos; siempre estará sola y las personas que la aman morirán antes de que a ella le salga la primera cana. 

Mi opinión de Asedio y tormenta 

Esperaba que Asedio y tormenta estuviese a la altura de Sombra y hueso, y conforme iba avanzando a lo largo de las diferentes páginas e iba sumergiendome en los diferentes papeles que tenía que interpretar Alina, me di cuenta de que quizás esperaba mucho más de una obra que simplemente es un entretenimiento juvenil. Y  es que Asedio y tormenta,  a pesar de ser una obra muy entretenida y con un ritmo muy ágil que se mantiene en unos niveles de calidad bastante aceptables después de su brillante primera parte,  se queda rozando la superficie de lo que podría haber llegado a ser una genialidad.

La forma con la que encuentran el segundo amplificador es demasiado rápida y no vivimos el conflicto que sentimos cuando Alina prefiere mantener con vida al ciervo, demostrando que realmente es la parte buena de esta guerra entre luz y oscuridad. Asimismo, continuamente tenía la sensación de que se empuja la protagonista a realizar acciones desesperadas para poder defenderse de los nichevo'ya: un ejército de sombras extraído de algún tipo de magia oscura y prohibida que el Hereje Oscuro, a pesar de haber vivido cientos de años y haber abierto un cisma de oscuridad de kilómetros de distancia, no había descubierto hasta el momento en el que tiene que perseguir a una adolescente. 

La utilización de la magia en Asedio y tormenta vuelve a ser superficial y no da la evolución ni la mejora creativa en el empleo de las diferentes órdenes y habilidades que esperaba. 

Pero también tengo que decir que ha habido momentos muy emocionantes, como por ejemplo cada vez que el Oscuro aparecía en mitad de la noche en el dormitorio de la protagonista porque esta se sentía sola, yo notaba mi corazón botar del pecho. Además, el libro tiene un final y un clímax simplemente asombroso y genial que no me esperaba. 

Todo ello me empujó a leer la tercera parte: Ruina y ascenso, con el maravilloso deseo y la esperanza en mi corazón de que se diese respuesta a muchas de las preguntas que surgían alrededor del worldbuilding construido y que Mal y Alina puedan dejar por fin de preocuparse por sus amoríos en un contexto de guerra estremecedora. 

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