Ruud Delagrange llega a París un día de invierno en el que las calles están llenas de nieve gris.
Recién incorporade a Industrias d'Arsonval, la empresa más grande del país, se encuentra enfrentande una realidad implacable: una ciudad agitada por huelgas y una constante lucha contra el dolor que consume su cuerpo. Sin embargo, la existencia gris de Ruud da un giro de ciento ochenta grados tras la aparición de un enigmático joven llamado Mika. Mika tiene las manos frías y fuelles en lugar de pulmones, pero, sobre todo tiene un sueño: volar. Quiere construir una avioneta, atravesar la capa de nubes de contaminación y salir de la ciudad sin primavera. Así, contra todo pronóstico, el camino de Ruud Delagrange se cruza con el de un chico imposible, con un sueño imposible, en una ciudad sin esperanza.
Un mágico retelling de la ópera 'La Bohème' de Puccini con una vuelta de tuerca fantástica y queer, que nos sumerge en un París oscuro y opresivo, donde el arte y la aspiración se convierten en el refugio de un grupo de jóvenes que buscan escapar de una realidad que amenaza con aplastarlos, aferrándose a lo único que tienen: sus sueños, la esperanza, y ellos mismos.
Nunca había deseado a alguien de aquella manera. Era una sensación compleja, que crecía desde el pecho, que oscilaba entre el terror y el anhelo. Necesitaba apoyarse, porque creía estar en un tifón que le engullía. Los dedos de Mika, enredados en su pelo, ejercían la presión justa para no dejar que se separe sin hacerle daño. Parecían contactos eléctricos, llenaban todos su sistema nervioso de chispas.
Los ojos grises de Mika brillaban tanto que parecían de plata. Al tenerlo tan cerca, se fijó en que, cuando sonreía, todas las pecas de su cara se transformaban en pequeñas lunas.