
A Tonyo, Carlos y Arancha les pasa de todo lo que nos puede pasar a las criaturas humanas y les afecta en distintas medidas, con aliño de doble ansiedad, o con una poca nada más, o incluso sin aliñar. Y se juntan con otras personas, se escuchan o no, hay risas y penas y cambia el color de las cosas, se meten en líos, se pelean con sus miedos y se les pone el corazón a tres mil.
Lo que más miedo te dé se suma a esos cómics como Cuéntalo de Emily Carroll y Laurie Halse Anderson (La Cúpula) que tratan sobre experiencias traumáticas desde una perspectiva basada en la salud mental. El cómic, con sus virtudes y sus defectos, es capaz de transmitir de una forma muy plástica y cercana los problemas generados por el trastorno de ansiedad. Su uso del color, la manera en la que los personajes van evolucionando y la forma tan magistral que tiene de tratar el trastorno en una narrativa perfectamente abierta y cerrada al final de sus páginas hacen que el cómic ya sea recomendable para leer.
Sin embargo, por experiencia personal tengo un mensaje para todos aquellos que se encuentren en la misma situación que Tonyo: haz exactamente eso. Haz siempre lo que más miedo te dé. Esa es, según creo, la mejor forma de callar para siempre al juez de tu cabeza.