La lectura de la novela es de lo más rápida. A nosotros nos ha durado poco más de un día. Esto se debe en gran parte al ritmo de la narración, que atrapa desde el principio. El flujo constante de información nueva engancha y provoca que uno busque pistas para resolver los casos junto a los protagonistas.
Desde luego, El don de Sofía es un libro que se disfruta a pesar de los pequeños errores de edición que hemos comentado anteriormente. La historia es muy interesante y te mantiene pendiente de lo que sucede. Los capítulos son cortos por lo general, con lo que la novela tiene ritmo y no aburre. Pueden acercarse a este título tanto amantes de la novela negra y de misterio, como los del género juvenil. Incluso hay cabida para el romance en la trama, y para la reivindicación social. Abarca bastantes temáticas, por lo que es difícil que el lector no se interese por la historia.