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Seanan McGuire

Escritor
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La mayoría de los chicos que había conocido eran criaturas bulliciosas, a las que padres y amigos animaban a ser así. Incluso cuando eran de natural tranquilos, se obligaban a ser escandalosos para evitar críticas y burlas. ¿Cuántos habrían podido colarse en un viejo ropero o en la madriguera de un conejo y desaparecer sin más sin que saltaran un millar de alarmas?

Libros de Seanan McGuire

Sagas / colecciones

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Los niños descarriados

10 tomos - Saga incompleta

Portada libro - Cada corazón, un umbral
Cada corazón, un umbral
Portada libro - Ahí abajo, entre raíces y huesos
#2 | Ahí abajo, entre raíces y huesos
Portada libro - Bajo el cielo de azúcar. En un sueño ausente
#3 | Bajo el cielo de azúcar. En un sueño ausente
La mayoría de los chicos que había conocido eran criaturas bulliciosas, a las que padres y amigos animaban a ser así. Incluso cuando eran de natural tranquilos, se obligaban a ser escandalosos para evitar críticas y burlas. ¿Cuántos habrían podido colarse en un viejo ropero o en la madriguera de un conejo y desaparecer sin más sin que saltaran un millar de alarmas?

Llámelo ironía si quiere, pero pasamos tanto tiempo esperando que nuestros niños se desvíen del buen camino que nunca tienen oportunidad de hacerlo. En el silencio de los hombre se repara. Con el silencio de las mujeres se cuenta.

«Jack shall have Jill; Nought shall go ill».

Trató de dejarla bien: no como una inexperta madre primeriza sino como una progenitora cariñosa que simplemente había requerido un par de manos extra para satisfacer las necesidades de sus hijas (y la posibilidad de que él hubiese podido aportar ese par de manos extra nunca pareció plantearse).

«¡Está hecha una princesita!», comentaba admirativamente la gente al ver a Jacqueline; y, como eso era todo lo que ella siempre había deseado para una hija, Serena pon´´ia algún reparo y escondía su sonrisa detrás de la mano, regodeándose en los halagos.

Las niñas, en particular, se exponen a ser consideradas como algo anormal e inquietante si se parecen demasiado.

Jillian se encerraba en sí misma, tratando de entender cómo, aunque su hermana y ella compartían rostro, habitación y vida, una era «la guapa» y la otra era simplemente Jilian.

—No sabemos cómo se llama usted -dijo, con voz un tanto aguda-. Así que es un desconocido, y con desconocidos no deberíamos ni siquiera hablar. [...]

—No conoces mi nombres porque no te lo has ganado, pequeña expósita -dijo-. Aquí la mayoría me llama «Amo». Podéis llamarme así.

Cada corazón, un umbral será una serie de televisión
Cada corazón un umbral es lo que has estado esperando toda tu vida sin saberlo
Ahí abajo, entre raíces y huesos, opinión de una novela gótica sobre Jack y Jill
Bajo el cielo de azúcar y En un sueño ausente: vuelve Seanan McGuire a romper tu corazón