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Cómic y novelas gráficas
Imágen destacada - Opinión Unreal City: un cómic sobre el amor y el surrealismo más extremo

7.5

Título: Unreal City
Autor: D.J. Bryant
Nº de páginas: 112
Año de edición: 2018

Opinión Unreal City: un cómic sobre el amor y el surrealismo más extremo

Análisis de La InsomneGénero Cómic y novelas gráficasEditorial La Cúpula

Sobre Unreal City 

Unreal City es una recopilación de relatos ilustrados, de corte surrealista y completamente alucinada de D.J. Bryant cuyos temas se centran en la miseria y la fragilidad humana y en el tiempo visto como una continua repetición en forma de bucle de la que sus propios protagonistas nunca son conscientes.

El primer relato, ecos en la eternidad, nos introduce en la vida de una mujer casada con un hombre que la adora. Acostumbrada a acaparar todas las miradas de los demás debido a su atractivo, de pronto ve a un hombre fumando al otro lado de la calle y se obsesiona terriblemente con él.

El segundo relato, Evelyn Dalton-Hoyt narra el infeliz matrimonio de un hombre que ve cómo su mujer lo aplasta bajo sus continuos ataques y órdenes, hasta el punto en que decide asesinarla.

El tercer relato, Emordana o la inflexión de la nada en el córtex visual nos introduce en el momento en el que un hombre y una mujer se conocen en el escenario de un teatro.

La retrospectiva de Yellowknife, con un estilo artístico completamente diferente, nos acompañará en la visita de una pareja a un museo del tiempo, donde el protagonista masculino se encontrará consigo mismo de hace varios minutos. Pronto, Jack Yellowknife se obsesiona con una mujer llamada Laura que puede o no haber existido jamás.

Por último, Object D’Art nos habla de un hombre obsesionado con un ilustrador y de una mujer que decide tener una aventura debido a que su marido, historietista, no le presta la menor atención.

Los temas recurrentes en cada relato es la introducción en primera persona y el amor como fracaso.

Los cinco relatos se basan en una premisa realmente básica que recuerda enormemente a Sonámbulo y otras historias de Adrian Tomine y esto es la visión del amor y del matrimonio como un imposible al que siempre aspirar pero que hace profundamente infeliz a los protagonistas de cada uno de los relatos.

En Ecos en la eternidad, Nadya afirma que solo está con su marido porque le da lástima lo mucho que la quiere, pero en ningún momento es feliz con su matrimonio. Pasará lo mismo con la problemática situación de Evelyn y su esposo, al cual tortura continuamente y maltrata hasta el punto de llegar a mostrar violencia de género de primer nivel.

Todas las relaciones que muestra son profundamente tóxicas, elevando a la figura de la mujer a una mezcla entre la femme fatale por antonomasia y el clímax del sentido de la vida de los propios personajes. Ellas no son amadas por sus personalidades y por su carácter, sino simplemente por el ideal y la metáfora que representan, haciendo que los hombres de los relatos se conviertan en seres suplicantes por la compañía de aquellas que, aún sin merecerlo, consideran diosas.

Esto se puede percibir muy bien en Object D’art, en el que el barman se enamora a simple vista de la mujer del dibujante o incluso en Evelyn Dalton-Hoyt, donde su esposo es capaz incluso de abandonar el dormitorio para permitir a su mujer tener relaciones con un antigua alumna.

El amor, más que una emoción positiva, se manifiesta como una obsesión lujuriosa, sucia y absolutamente desquiciada, capaz de provocar desde la locura hasta la muerte de los involucrados.

Al mismo tiempo, si nos fijamos cuidadosamente nos daremos cuenta de que todas las mujeres de los relatos son realmente similares, encarnando quizás a un doppelganger suelto al otro lado del mundo o realizando quizás una simbología personal que conecte con el pasado del propio dibujante.

La obra nos presenta a protagonistas que no siempre serán el centro de la trama.

Una de las partes comunes de todos los relatos de esta obra es que todos empiezan en primera persona con una breve introducción sobre la vida y los pensamientos más profundos y filosóficos que involucran las emociones del personaje principal. Sin embargo, en algunos casos como Object D’art el centro de la atención cambia de uno a otro y en algunos casos, como en Emordana o la inflexión de la nada en córtex visual, ni siquiera el mismo protagonista está del todo convencido de su propia identidad.

La crisis de identidad de los propios personajes se revela también como uno de los epicentros de la obra de D. J Bryant. Desde el primer relato, Ecos en la eternidad, hasta en Objetct D’art, continuamente veremos a mujeres planteándose quiénes son ellas mismas o incluso transformándose en otra cosa realmente diferente en el momento en el que las circunstancias se lo exigen.

Una crisis en el que el existencialismo y la nada relacionada al yo más absoluto acaban generando relatos tan escalofriantes y confusos como Emordana o la inflexión de la nada en el córtex visual. Historias capaces de hacer que te plantees si el marido sin Evelyn sería alguien, si Laura existe realmente o si toda esta obra es producto de nuestra más salvaje y desenfrenada imaginación.

El estilo artístico del autor y su composición por las viñetas

Para poder transmitir sus complejas y profundas ideas, Bryant no solo se basa en imágenes con pequeñas viñetas llenas de detalles y páginas completas de metáforas visuales, sino que también modifica y cambia el texto impreso, escribiendo las letras y las palabras al revés o incluso con faltas de ortografía para dificultar una lectura superficial.

Lo que está claro es lo siguiente: el autor no quiere que leas Unreal City por encima como un cómic más.

Para ello emplea metáforas complejas sobre la infancia y los pensamientos obsesivos y compulsivos de los propios protagonistas que acaban convirtiéndose en sombras de lo que te presentaron al comienzo de los relatos. Si uno cuenta con experiencia en este tipo de narrativa, es fácil cogerle el punto pero no por ello deja de sorprender y a veces te pierdes ligeramente en lo que quiere llegar a contar el propio autor, navegando en un mundo de letras al revés, guiones, niños en un sillín o incluso cambios artísticos realmente duros y espectaculares.

Bryant no teme deformar las viñetas y los tamaños de las tipografías y de los dibujos bajo su propio criterio narrativo, poniéndolos al servicio de las emociones y las ideas que quiere transmitir. Así, nos encontraremos con ilustraciones a página completa y dibujos realmente osados y realistas que miran a través de las hojas y se clavan en los ojos del propio lector, saltándose la cuarta pared.

Y de pronto, en mitad de este conjunto de ilustraciones hiperrealistas, trabajadas y con un estilo de trazo en tinta fina de gran expresividad, nos encontramos con La retrospectiva de Yellowknife que choca por su estilo cartoon que se parece potentemente al estilo de la popular serie infantil Los supersónicos.

El sexo más explícito y real como guinda del pastel

Y frente a estos pensamientos tan complejos y este existencialismo oscuro y frío, Bryant nos sirve en bandeja escenas sexuales violentas y explícitas en las que la mujer siempre es una femme fatale al estilo (y con la estética de) Gloria Swanson y el clásico cine negro de los años 20. 

De esta forma, Evelyn mantiene una relación erótica con otra mujer no por puro placer, sino solo para sacar de quicio a su marido, y los hombres en ese mismo relato no son más que pusilánimes que se doblegan a sus deseos. Todos y cada uno de los relatos cuentan con un componente sexual en mayor o menor grado: desde el momento en el que Aydan o Nadya se tumban en la cama y se tocan con la mano, hasta la penetración en Evelyn o el sexo oral en Object D’Art.

Y este sexo brutal está desprovisto de artificios o de cualquier tipo de embellecedor. En el cuidadoso dibujo del autor veremos vello púbico, posturas incómodas y caras de éxtasis al mismo tiempo que coitos no consumados, llevando el realismo al mundo sexual hasta un punto violento y al mismo tiempo mórbido y sorprendente.

El tiempo como una secuencia en bucle y la sinestesia musical

Muchos de estos relatos nos muestran escenas en la que los personajes empiezan a bailar canciones referenciadas en los márgenes de la página. Bryant considera la danza y la música como un elemento onírico más, y por tanto le dedica espacios muy amplios en cada cómic o historia. A veces la música acompaña de forma directa a los personajes, con discos que se muestran explícitamente o personajes que cantan con una guitarra en las manos, mientras que otras veces son seres humanos que salen de la nada y empiezan a cantar, metiendo la canción dentro de la psique del propio protagonista o del lector y condicionando sus actos.

El tiempo en los relatos de Bryant se muestra como una metáfora de la eternidad. Al igual que un eco, las imágenes y los sucesos aparecen y se repiten de una forma absolutamente recursiva. En el primer relato el autor emplea la metáfora del momento en el que Aydan y Nadya se tocan con la mano para hacer una especie de viaje o trasvase de un lado de la historia a otro. Al mismo tiempo, Aydan es Nadya al revés, y en el buzón podemos ver que se apellida Redondo, es decir: lo que no tiene principio ni fin. Esto es una perfecta metáfora acerca de la simbología del primer relato el cual se toma como una broma rebajándolo bajo la canción de peek-a-boo del grupo Devo. 

Mi opinión sobre Unreal City

Unreal City es una obra intelectual que puede llegar a parecerle al público poco acostumbrado a las novelas gráficas existencialistas, hasta pretenciosa o confusa. Sin embargo, la sensación que me dio a la hora de leer Unreal City fue la misma que con Sonámbulo de Adrian Tomine: me sentí profundamente conmovida y extrañamente sacudida por relatos como el de Ecos en la eternidad o Object D’art y al mismo tiempo ligeramente violentada por otros como Evelyn Dalton-Hoyt.

No he sido capaz de conectar del todo con Emordana o la inflexión de la nada en córtex visual o con La retrospectiva de Yellowknife, pero como en cualquier obra surrealista y existencialista, eso depende enormemente de las vivencias de cada uno.

Está claro que el dibujo de Bryant no es el de principiante que se asome por primera vez a una novela de esta magnitud. En ese sentido, Ediciones La Cúpula es sin duda la editorial idónea para publicar una obra con este trasfondo ya que su edición, en A3 encuadernado, con tapa blanda pero firme y con contenido interior a color, hace que la obra reluzca con todo su esplendor.

Bryant es como un amante posesivo y tóxico: cuesta encontrarlo, pero una vez entras dentro de él, no te dejará escapar. 


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La Insomne

Jefa de redacción y fundadora de Momoko.es

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Doy clase de diseño, subo vídeos a Youtube, trabajo de jefa de proyectos en @pululart y escribo artículos para @mundogamers y @gameit_es. Momoko es mi pequeño proyecto y lo quiero con todo mi corazón.


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