Cargando...
Reseña

Giant Days volumen 4: cuando papá te corta el grifo y otras locuras

Análisis de La Insomne 0 Comentarios
Imágen destacada - Giant Days volumen 4: cuando papá te corta el grifo y otras locuras

¿El volumen tres de Giant Days te dejó con ganas de más? ¿Esther de Groot y su decisión de dejar la universidad te extasian y emocionan? ¿Encontrará Daisy una media flor que la haga vivir una experiencia sensual y mágica? ¿Superará Susan la ruptura con el machote del bigote? Todo esto y mucho más nos trae Giant Days 4. Atentos que viene calentita la cosa.

La universidad: tres formas de vivirla, tres maneras de sentirla  

Giant Days 4 continúa como la adorada sitcom de comedia de Susan, Daisy y Esther, tres compañeras de residencia que se enfrentarán de forma completamente diferente a este nuevo curso académico.

Esther está en plena crisis existencial: no le gusta la carrera, no ha pisado un aula y quiere dejar las clases pero su padre no se toma tan bien la decisión de su hija. En un dramático e impulsivo arranque, Esther decide empezar a trabajar en una empresa de comida rápida para poder sostenerse sin ayuda, como una verdadera adulta.

Por otro lado Susan y McGraw intentan seguir adelante con sus vidas tras su ruptura. Ambos creen tenerlo “más o menos superado”, pero cuando Susan se baja Tinder y se propone conocer a chicos nuevos, descubrirá que quizás no está tan preparada como creía para subirse de nuevo al tren del amor.

Por último Daisy está frustrada porque son incapaces de encontrar un piso en el que vivir ese año. Además, parece que el destino le tiene preparada una pequeña sorpresita. Una sehr, sehr schön.

Que venga, que vuelven, que son sus caretos de siempre

Algo que me estaba empezando a escamar y a doler en los últimos volúmenes de Giant Days era que las chicas se habían vuelto más dulces y menos “ridículas”. Su deformación gestual para poner caretos reaccionando a las diferentes situaciones era menos exagerado, y eso le restaba mucho dramatismo a personajes como Esther o Susan, haciendo que perdieran parte de la gracia y del interés.

Por fin, esto ha cambiado. Pero además, para muy bien gracias a la aportación de Max Sarin como dibujante. En este cuarto volumen Esther volverá a mostrar sus gestos de diva con un ego inmenso, Susan volverá a intentar encajar en eso considerado como “el género normativo femenino” y Daisy tiene ciertos momentos en los que da hasta verdadera grima, haciendo que recuerdes sus mágicos momentos en el primer tomo cuando se excitaba, teóricamente, viendo vídeos de cómo se doblan las servilletas. Todos estos gestos no hacen más que devolverle la expresividad a una obra que, no podía ser de otra forma, conecta directamente con tus propios recuerdos universitarios y hace que te enamores de sus personajes y quieras saber más de ellas.

El típico pesado que conoces en la universidad

Este volumen de Giant Days 4 amplía también a los personajes con los que se relacionan Susan, Esther y Daisy. Por un lado tenemos a Dean Thompson, el tercero en discordia que completa el trío del grupo de los chicos: un petulante pedante vestido de abuelo que siempre cree tener la razón y que, sin lugar a dudas, recuerda al típico cuñado incapaz de encontrar pareja por lo absolutamente inaguantable que él.

Es genial ver cómo los egos de Esther y el de Dean chocan de frente, ya que a lo largo de los anteriores volúmenes nadie ha sido capaz de plantarle cara a nuestra gotiquilla amante del drama.

Son estos personajes secundarios los que hacen evolucionar a los personajes y los que nos muestran más sobre su personalidad y forma de actuar. Adam Walton, el amante del cine con ínfulas de artista distanciado y creador, no es más que un bebé en las manos de la destructora Esther, la cual lo usa como uno trapo hasta que se olvida de él.

También aparecerá Ingrid Oesterle: una chica segura de sí misma, alemana, que revolucionará la dulce y pausada vida de Daisy con su espontaneidad y su forma de ser tan parecida a la de Esther.

Y al final, cuando te paras a pensarlo te das cuenta de que a este tipo de personajes ya los conoces: los tienes delante en la carrera o te acuerdas de ellos. De ese pedante que nadie soportaba y que siempre parecía saber más que nadie; de ese guapo pero distante “creador” que pasaba horas y horas delante de un render o incluso de la alumna de intercambio que siempre, siempre, aparecía en todas las fiestas habidas y por haber. Y cómo no, en Giant Days, tenían que mostrarse también ;)

Como es habitual en la colección, el cómic incluye una sección con portadas alternativas del cómic creadas por Lissa Treiman, la artista encargada del dibujo del primer volumen; y un añadido con bocetos de los nuevos personajes introducidos en la serie.


Crítica al cine independiente


Una de las mejores partes del cómic es el momento en el que Esther se ve involucrada en la grabación de una película independiente claramente sobredimensionada. Digamos que los que en algún momento estudiamos una carrera creativa todos en algún momento hemos acabado planteando un proyecto mucho más complejo de lo que podíamos abarcar: multitudes en 3D, grandes planos aéreos, un montaje musical rápido y único con dobles sentidos…  

Más de lo que puede llegar a realizar un pobre estudiante de cine, por muchos ordenadores prestados para render que tenga, y una actriz sobrevalorada escogida solo porque está más buena que el pan.

Lo mejor de todo es que si en algún momento de tu vida te has metido en un mini festival de cine independiente comprenderás la genialidad de algunas viñetas en las que parodian esas piezas audiovisuales en las que tratan temas muy grandielocuentes pero de la forma más cutre y roñosa posible.

Colorimetría a la altura de cada situación

Whitney Cogar se ha vuelto a superar en esta ocasión con el coloreado del cómic, imprimiéndole ese tono alegre y cartoonesco que tanto le pega y que tanto nos gusta de la saga. Solo que esta vez, Cogar ha ido mucho más allá. En los momentos dramáticos convierte las viñetas en una escala de gris, los melancólicos en los que Susan busca pareja serán predominantemente azules y morados mientras que aquellos en los que estalla el amor y el romanticismo se inundarán de rosas y rojos.

Hay verdaderas páginas que son una auténtica preciosidad solamente por el trabajo de Cogar, que parece que se siente cada vez más confiada con el proyecto y donde experimenta para que los colores no solo combinen entre sí (ropa y fondos e ítems principales) sino también para que sean un fiel reflejo de los estados de ánimo y el momento por el que atraviesan las protas.

Mi opinión sobre Giant Days 4

¿Es este volumen el mejor de la saga como muchos comentan? Pues… casi. Es decir, el primero es, en mi opinión, insuperable. Esther vestida de gótica y vagando por los pasillos porque tiene fiebre, la alusión a la masturbación de Daisy y la manera con la que Susan emplea el movimiento feminista en la búsqueda de hacer daño a McGraw fue simplemente genial. Pero sí que es cierto que esta cuarta entrega recupera mucho de lo que hacía a Giant Days tan entretenida: el hecho de ver reflejadas situaciones de tu vida o de la de tus amigos en estas tres chicas desquiciadas.

El color de Cogar en este caso evoluciona hasta tocar la fibra sensible y emocional y John Allison no se queda atrás con el guion de la historia. Lo único que echo en falta es cierta continuidad con los chistes y los gags. Hubiera sido genial ver a una chica salida de la nada gritarle a McGraw por el caso de la misoginia del primer tomo o encontrarse con alguien que recuerde a Esther de su baile vestida de novia.

También echo de menos el increíble diseño del vestuario que tenía el primer volumen. Es cierto que en algunas viñetas podemos ver las botas de monstruo o la ropa de lolita de Esther referenciada, pero ya ha dejado de ser tan extravagante vistiendo en su día a día, lo cual es toda una pena. Daisy mantiene su look inocente y cómodo de siempre pero Susan también ha perdido el rollito de “llevo tres días usando la misma camisa de cuadros” que tanto me encantaba de ella.

En definitiva, Giant Days 4 recupera los gestos y las increíbles situaciones de la serie y se encauza de nuevo a ser una de mis colecciones favoritas del año. Cogar y Allison hacen un tándem genial que generan una obra tan épica como esta.



LIBRO

8

Portada libro - Giant Days Volumen 4
John Allison, Liz Fleming, Whitney Cogar, Max SarinCómic americanoFandogamia
Es primavera en la universidad de Sheffield; las flores florecen, los pájaros cantan y las amiguísimas Susan, Esther y Daisy aún sobreviven a su primer año de universidad. Susan hace lo que puede tras su reciente ruptura con McGraw, Esther piensa en dejar la universidad y Daisy trata de que no se vaya al garete todo lo que le rodea. Todo mezclado con la caza y captura de un piso, un festival...
Amazon

Análisis de

Avatar del redactor La Insomne

La Insomne

Jefa de redacción y fundadora de Momoko.es

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Doy clase de diseño, subo vídeos a Youtube, trabajo de jefa de proyectos en @pululart y escribo artículos para @mundogamers y @gameit_es. Momoko es mi pequeño proyecto y lo quiero con todo mi corazón.


0 comentarios en este post


¿Te gustaría compartir lo que piensas?

No te preocupes, no publicaremos tu correo electrónico *