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Apocalypse Girl es una genialidad ambientada en el apocalipsis

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Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo....


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Apocalypse Girl es una novela gráfica escrita por El Torres y dibujada por Ramiro Borrallo con todo el desparpajo que tienen estos dos grandes autores. A través de un estilo saturado y lleno de detalles por los pequeños elementos, el dibujo de Borrallo, desbordante de creatividad, se entrelaza con un guión genialmente trazado y sin pelos en la lengua donde lo cotidiano se entremezcla con el caos más extremo del propio apocalipsis. 

Argumento de Apocalypse Girl

Metis se busca como puede la vida. Y no es fácil teniendo en cuenta que acaba de cumplir catorce años, que no conoce a nadie de su edad y que su madre es una pesada con una extraña obsesión por controlarla todo el tiempo. Sin tener en cuenta, por supuesto, que ha estallado el apocalipsis. 

Desde antes de que Metis pueda acordarse, en el exterior se libra una terrible batalla entre ángeles y demonios que ha destrozado cualquier entorno habitable. Pero entonces, un día, por pura casualidad, Metis conoce a un par de chicos que viven en un refugio apartado. Y con ellos, descubrirán a un ángel caído… 

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Todos somos Belcebú: un cómic para leer varias veces. 

Apocalypse Girl no es un cómic hecho para leer una vez de golpe. Ni mucho menos. El tándem de El Torres y Ramiro Borrallo destaca precisamente por la enorme cantidad de detalles y lecturas que introducen en sus viñetas y en sus diálogos, provocando que cada experiencia acompañando a Metis por una tierra desolada sea más enriquecedora que la anterior. 



No hace falta detenerse demasiado para comprender que, al apocalipsis tan conocido de la Biblia cristiana se le han sumado elementos de otras culturas y religiones, así como simbología de la mitología egipcia y de la obra del propio Lovecraft. Sin embargo, los autores se permiten realizar ciertos cambios: en lugar de los siete ángeles del apocalipsis invocados por las siete trompetas, son tres príncipes del infierno: Belcebú (príncipe de los demonios según la literatura cristiana, Señor de las Moscas / de las Tinieblas según la Biblia); Lilith, la que es considerada en la Biblia la primera mujer de Adán y concubina de Satán; y por último Ab-Ahmón, que podría ser una manifestación del patrono de Tebas y que más tarde se consideraría el rey de los dioses en Egipto. 

Los ángeles, por el contrario, se comunican en un complicado lenguaje de runas y símbolos de forma similar a los kanjis o ideogramas chinos y japoneses, en los que una sola unidad puede contener un enorme significado. En ese sentido, el propio Borrallo emplea los colores del fondo de los bocadillos para transmitirnos las emociones que se comunican los ángeles entre sí. Cuando Sil va a ver al que suponemos que es su padre, este articula bocadillos rojos con texto blanco sobreimpreso, lo cual indica furia y enfado. Y en cuanto se calma, emplea el violeta, un color asociado en occidente al sacrificio. De esta manera, Apocalypse girl hace que sus lectores tengan que realizar continuamente un ejercicio de interpretación triple a la hora de enfrentarse a los dibujos, los diálogos mostrados y los significados ocultos. 

Pasa algo completamente similar con una de mis partes favoritas de la obra: los diálogos de los demonios. Estos se comunican con dos voces: la falsa y amable (no olvidemos que en la Biblia, los demonios son muy dados a ser increíblemente seductores y embaucadores para ocultar sus intenciones malvadas). Lo más divertido e interesante de las dos voces de los demonios es el hecho de que la amable siempre solapa la verdad, de manera que a menudo te encontrarás haciendo un esfuerzo para leer exactamente qué es lo que en realidad quiere decir el personaje, riéndote tú sola a carcajadas al ver lo desinhibido que es su lenguaje o al descubrir cómo, cuando estos se sorprenden, sus dos voces significan exactamente lo mismo. 

Y sin embargo, la riqueza de contenido no se encuentra solamente en el lenguaje, sino en la naturaleza misma de los bandos creados. Apocalypse Girl plantea un concepto muy interesante sobre la pureza y la bondad de las criaturas, demostrándonos que solamente los niños son capaces de albergar el bien dentro de ellos debido a su naturaleza inocente. Desde los demonios a los ángeles o incluso la madre de la propia Metis, todos libran una guerra cargada de malas intenciones. Los ángeles son altivos, elitistas y carecen de empatía, mientras que los demonios y los ogros son egoístas y crueles. Es muy interesante por ejemplo ver que el primer ogro con el que se encuentra Metis en la alacena a la que va a robar comida es una personificación completa del heteropatriarcado, y esgrime con él las frases típicas con las que un abusador lanza la culpa sobre su víctima. 

¡Todas las niñitas monas sois iguales! ¡Mocosas desagradecidas y egoístas que vais por ahí como si todo os perteneciera! ¡Vagabundeando por ahí sin hacer nada con vuestra provocativa ropa! ¡Lo estáis pidiendo! Maldita mocosa. ¡Pequeña zorra! 

Una generación que no recuerda el cielo azul 

Uno de de los temas típicos que se tocan siempre en los Apocalipsis, ya sean zombies o de cualquier otro tipo, es el planteamiento de cómo pueden sobrevivir las futuras generaciones. Apocalypse Girl no se sale demasiado de las tramas convencionales. Tres de los cuatro personajes del grupo (Metis, Sil y Frankie) están realmente bien construidos (el cuarto aporta realmente poco a la trama, la verdad) y nos hablan de cómo se organizan las diferentes comunidades para sobrevivir (la jerarquía de los demonios y los ángeles o las pequeñas comunidades de los humanos basados en los refugios). Aparte de eso, no indaga mucho más en los problemas de la falta de agua potable, los cultivos, las enfermedades que puede generar un entorno así o el raquitismo en los niños. Pero hace algo también muy interesante: eleva a un grupo de adolescentes a héroes sin la necesidad de sexualizarlos. 

Metis tiene catorce años y tal y como se puede en la portada, tiene planteamientos, dudas y dramas típicos en una chica de su edad: el hecho de que su madre sea muy controladora, la aparición de una espinilla molesta en la cara o incluso, y ojo a lo que digo, el hecho de que le baje la regla en el momento menos oportuno. 

Parte de la naturaleza intrínseca de las mujeres que han nacido con este género es la menstruación, y sin embargo, este tema no se trata en ni un solo libro o cómic. Ninguna mujer, ya sea una heroína o una simple sidekick,  no experimentan jamás síndrome premenstrual o cólicos. El ciclo de la vida no pasa por ellas y esto solo invisibiliza un tema tan natural como lógico que continuamente se silencia. 

La forma de introducirlo de El Torres y Borrallo es simplemente genial ya que ambos, siendo hombres, son capaces de representar perfectamente ese momento que hemos vivido todas de los cólicos, las bragas manchadas por la sangre y lo inoportuna que suele ser la regla cuando no llevas un control de días. Borrallo hasta se atreve a manchar las bragas de la joven de rojo en diferentes viñetas. Y yo solo puedo gritar ¡BRAVO! ¡BRAVO, chicos! Lo habéis hecho mejor que muchas hermanas dibujantes. 

Metis no es solamente una joven adolescente con sus dudas y sus miedos, sino que la propia trama del cómic representa su paso de niña a mujer, el desapego con la burbuja infantil protectora que supone el hogar y la familia y la búsqueda de nuevos retos. Sin entrar demasiado en sus características para no haceros spoilers, se verá una progresión más que lógica dentro de la evolución del propio personaje que sin duda os encantará.

Sobre los colores y el dibujo 

La obra es extremadamente rica en variedad de cuerpos y formas, introduciéndonos a un grupo de personajes a cada cual más interesante. Lejos de caer en los estereotipos de los demonios con forma de cabra y los ángeles más arios y caucásicos posibles, los protagonistas de la obra mostrarán una auténtica variedad de colores de piel, formas, siluetas y sobre todo de posturas que acompañan a su personalidad.

Pero no solo eso, sino que hasta el diseño del vestuario de los personajes es increíblemente apropiada a lo que sería un apocalipsis zombie real. Desgarrones, manchurrones y detalles como el hecho de que Metis lleve el bolso cruzado sobre el pecho y no sobre un hombro, donde tendría que recolocárselo continuamente, son solamente detalles que hacen que la obra esté más que completa en todos los sentidos. 

Las viñetas varían su tamaño y posición en función de la carga dramática o narrativa de cada momento, y el propio Borrallo se esfuerza en crear tensión dramática en ciertas escenas. Quizás lo que más falla en ciertos momentos sea el color, que en ocasiones se ve algo plano en los protagonistas en comparación con los trabajadísimos fondos, pero no es nada que llame de forma descarada la atención. 

Por último, no podía dejar de comentar el gran trabajo de sinestesia sonora que tiene el cómic y que nos permite escuchar las explosiones, las caídas de los ángeles y otra serie de ruidos y sonidos que acompañan a la acción y que están magistralmente repartidos e incrustados dentro de los propios fondos de las viñetas. 

Opinión general de Apocalypse Girl 

He tardado mucho en sacar esta reseña y ahora que he terminado de escribirla entiendo por qué. Despedirme del primer volumen de Apocalypse Girl es realmente triste, especialmente después de conocer a personajes tan maravillosos como Belcebú o Sil. Y es que desde el primer momento en el que abrí el cómic, quise ponerme a dibujar a sus personajes, introducirme de lleno en este universo y descuartizar (todavía más) la simbología que esconde el cómic. 

Apocalypse Girl no es un cómic que te vaya a cambiar la vida, pero sí uno que no vas a olvidar fácilmente. Metis es una protagonista maravillosa y aunque el desenlace del volumen llega quizás de una forma algo apresurada, es muy disfrutable desde la primera página. 

Un cómic genial que recomiendo a todo el que le guste una dosis de apocalipsis, sangre y una buena aventura. 


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La Insomne

Jefa de redacción y fundadora de Momoko.es

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Doy clase de diseño, subo vídeos a Youtube, trabajo de jefa de proyectos en @pululart y escribo artículos para @mundogamers y @gameit_es. Momoko es mi pequeño proyecto y lo quiero con todo mi corazón.


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