El uso de Gastón como villano principal de la obra no se sostiene del todo debido a que aparece demasiado tarde y, por muy documentada que esté su animadversión a su tío, los momentos en los que se muestra pasan de forma muy apresurada y sin casi consecuencias (como el momento en el que le tira un cubo de agua sucia a Violeta por encima). Además, he echado mucho de menos una mayor descripción de las tareas del boticario o de su escenario, así como algo más de profundidad en la descripción de las particularidades de las mujeres plantas.
Aunque también es cierto que la documentación sobre la vida de Verne en este caso y sobre la ciudad de Vigo es excelente y que se trata de una obra juvenil con un lore bonito y tierno al estilo de Enid Blyton, para mí, no consigue convertirse en la obra de referencia en cuanto a fantasía juvenil gallega de la que todos hablan.