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Una órbita cerrada y compartida

8

Lovelace era la inteligencia artificial de la peregrina, una nave tuneladora. Tras despertar se en un nuevo cuerpo sintético después de un traumático fenicio y borrado de memoria, tendrá que empezar desde cero en un mundo donde los de su clase son considerados ilegales. Nunca se ha sentido tan sola. Pepper, una de las ingenieras que arriesgan su vida para reinstalar a Lovelace, se ha comprometido a ayudar le a adaptaron a su nueva vida. Porque Pepper sabe algunas cosas acerca de empezar desde cero. Juntas, Pepper y Lovey descubrirán que, aunque el universo sea un lugar inabarcable, dos personas pueden ser suficientes para llenarlo.

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Una órbita cerrada y compartida, reseña de la segunda parte de La Peregrina
Una órbita cerrada y compartida, reseña de la segunda parte de La Peregrina
La vida es aterradora. Nadie tiene un libro con las reglas. ninguno de nosotros sabe qué hace aquí. Así que la forma más fácil de mirar a la realidad a los ojos y no perder la cordura es creer que se tiene el control sobre esta. Y si crees que tienes el control, entonces crees que estás en la cima. Y si estás en la cima, la gente que no es como tú… Bueno, debe de estar por debajo ¿no? Todas las especies hacen esto. Lo hacen una y otra y otra vez.

—¡Ya lo estoy intentando! ¡Quieres que haga algo para lo que no estoy construida! ¡No puedo cambiar cómo soy, Pepper! No puedo pensar como tú ni reaccionar como tú solo porque esté atrapada tras una cara del mismo tipo. Esta cara, estrellas…, no tienes ni idea de qué es pasar ante ese espejo de al lado de al lado de la puerta cada mañana y ver un rostro que pertenece a otra persona. No tienes ni idea qué es estar atrapada en el cuerpo que otra persona…

—No—dijo Sidra—. Esto es el núcleo. No soy yo. Es solo donde se ejecuta la mayoría de mis procesos. Por ahora, es… supongo que es mi cerebro.

Becky Chambers