Ritsuko Kaji es una escritora que no es capaz de escribir su segunda novela. Un día, se le aparece en sueños Atsushi Nakajima, un amigo de la adolescencia con el que siempre ha tenido una conexión muy especial. Nakajima le lanza la siguiente pregunta sin miramiento alguno: “¿Es esta de verdad tu vida?”. El tono de llamada de su teléfono móvil despierta a Ritsuko justo antes de que pueda darle una respuesta. Al poco de descolgar, se queda helada. Su amigo Nakajima ha cumplido su promesa: se ha suicidado.
El dibujo es oscuro, realista y potente, y la atmósfera intimista y expresiva. Esto sumado a un guion poético que no teme mostrarnos la crudeza del Japón real, con diálogos que fácilmente podrían convertirse en citas para rememorar y compartir, hace que sea toda una delicia sumergirse en esta historia.
En resumen, este primer tomo de Saturn Return apunta a ser el comienzo de una obra excepcional que conecta emocionalmente con el lector y que demuestra la maestría de Akane Torikai tanto en el dibujo como en la escritura. Absolutamente imprescindible.