
En Blackbridge, los pobres solo tienen dos opciones: vender su cuerpo o vender su alma. Y gracias a Eda Shaw, el negocio está en auge.
Al servicio de un demonio caprichoso conocido como el Sr. Night, Eda y sus hermanos organizan pactos ilícitos en su nombre, atrayendo a los más desesperados de la ciudad para que intercambien años de sus vidas por sus deseos más profundos. Cuando un pacto sale mal y sus hermanos son arrestados, Eda se da cuenta de que necesitará un aliado infernal: Kit'rath, un demonio con una curiosa predilección por la humanidad, y el único ser en Blackbridge al que el Sr. Night parece temer. Mientras corren a contrarreloj para rescatar a su familia y salvar la ciudad de la ruina, surge una conexión innegable entre mortal y demonio.
Pero la ayuda de Kit'rath no es barata. Ahora, Eda se arriesga a perder su corazón ante quien reclama sus años, y salvarse a sí misma podría suponer pagar el precio más alto de todos.
Yo diría que para un público juvenil que está adentrándose en el romantasy y al que la premisa de compartir pacto y lecho con un demonio le parezca especialmente atractiva. El libro no incluye contenido spicy explícito, lo cual lo hace perfecto para lectoras preadolescentes, y está lleno de momentos de acción al final que se desarrollan a toda velocidad, pero que, sin duda, dejan buen sabor de boca de cara a la segunda parte, que teóricamente llegará.
Es una obra entretenida para aquellas que no deseen profundizar en demonología (para las cuales hay otras obras más idóneas) y que busquen una novela sencilla de aventuras con un personaje masculino irónico, divertido y cargado de fracturas y grietas que lo hacen, si cabe, todavía más adorable.