
Estados Unidos, 1929. En plena Ley Seca, el matón neoyorquino Lou Pirlo viaja hasta los montes Apalaches, en Virginia Occidental, con un encargo de su jefe: cerrar un trato con Hiram Holt, el mejor destilador clandestino de la región, para hacerse con su licor. Lou cree que será coser y cantar, pero Holt resulta ser tan astuto y despiadado como cualquier capo de la mafia, y además guarda un secreto familiar mucho más oscuro y sangriento. Porque en los bosques de la montaña acecha algo salvaje.
Brian Azzarello y Eduardo Risso, el equipo creativo de 100 balas, se reúnen en esta historia de gánsteres, contrabando y hombres lobo.
Terminado el paréntesis, que os puedo decir. Una novela negra, terror sobrenatural, gángsters, hombres lobo, alcohol… todo ello escrito y dibujado por dos grandes autores de la industria del cómic que para colmo ya tienen algún premio a sus espaldas. No creo que haga falta que os diga mucho más pero no esperéis a que sea luna llena para leerlo.