Le hemos echado un ojo después de leer el libro y sorprende increíblemente. Cada fotograma está cuidadísimo, tanto en cuanto a la composición como a la paleta de color, haciendo que parezcan escenas salidas de un cuadro del propio Vermeer. De lo más visual, impresionante y artística. ¿Hace falta decir algo más para tentaros?
Esperamos que nos comentéis si habéis leído el libro, o si habéis visto la película, y que nos digáis qué os pareció.