Eso sí, esta es una novela depresiva y triste, por lo que NO recomendamos la lectura de este libro a nadie que esté pasando por un momento de baja autoestima o un mal momento. Leerlo estando triste es peor que estar deprimido y escuchar una canción de Alex Ubago. Este libro hay que leerlo cuando tienes, como dice la canción, “el corazón contento”.
También se recomienda que esta novela no se lea con prisa. A pesar de ser corta, no es nada superficial, y es mejor leerla tranquilamente y poder empaparse adecuadamente de lo que el autor plasmó en la obra.