
¡Si no puedes vencerlos, conviértete en ellos!
Davi ya ha pasado por todo esto. Ha intentado ser la heroína, plantarle cara al todopoderoso Señor Oscuro y salvar a la humanidad. Lo ha hecho cientos de veces. Ha reunido ejércitos, ha pronunciado discursos épicos, ha cargado al frente de sus tropas con la espada en alto... Pero el bucle temporal siempre acaba por pillarla. A veces la matan en un pispás. Otras, se lo toman con más calma. Pero el resultado es el mismo: derrotas, derrotas y más derrotas.
¿Y esta vez? Esta vez se acabó lo de hacer de heroína. Se acabó lo de quedarse atrapada en este dichoso bucle eterno. Si el Señor Oscuro siempre gana…, quizá haya llegado el momento de cambiar de bando. Ahora Davi ha decidido pasarse al lado que siempre se lleva la victoria y convertirse ella misma en el Señor Oscuro.
Dicho esto, y asumiendo que sigues aquí porque nada de lo anterior te ha hecho salir huyendo, déjame hacerte el favor de empujarte al otro lado del precipicio: lánzate. Lánzate especialmente si te gustan los isekai pero estás harta de protagonistas insípidas con vocación de ángel caído, si disfrutas la fantasía pero te da cierta pereza la solemnidad del género, si te crías bien con el humor negro elevado al ácido úrico, o si, simplemente, eres de las que necesitan que sus heroínas sean un poco insoportables para creérselas.
En definitiva: si no puedes vencerlos, únete a ellos. Y si no puedes unirte a ellos, al menos léete este libro (siempre que, eso sí, sepas a lo que vienes). Davi estaría orgullosa de ti, o no, la verdad es que nunca ha tenido pinta de pararse mucho a pensar en qué siente.