<link rel="stylesheet" href="styles.4fefba103143ad6d.css">
Border top left cut image
Border middle left cut image
Border bottom left cut image
Border middle right cut image
Border bottom left cut image
Logotipo de momoko.es
Va fail, dhoine
¿Qué buscas en este aciago blog?
Libros
Cómics
Artículos

Más de 1000+ reseñas

y análisis literarios

Va fail, dhoine
¿Qué buscas en este aciago blog?

Sinopsis de Calabobos

En Cantabria «calabobos» responde a una llovizna menuda que cae de forma imperceptible, por eso en esta novela llueve todo el rato y sus personajes están mojados permanentemente. Rodeado de paisajes bellos a la par que violentos y a través de una oralidad descarnada, maleducada, y un cántabru tosco y fiero, el protagonista de esta historia habla de la brutalidad silenciosa de un pueblo desamparado, que cala poco a poco en su gente sin que ni siquiera se den cuenta, mientras trata de encontrar a su hermana antes de que llegue la pleamar.

Han tenido que pasar varios años para que Luis Mario se diera cuenta de que vivía empapado y, una vez seco, ha podido escribir sobre la Mujer Oso, el Hombre Pez, mujeres que amamantan a perros, hombres que destripan vacas y vacas que caen al mar. Sobre Mariuca y Nanda La Chona, infusiones que todo lo matan, percebes con el sexo descomunal, gorriones que brotan de la tierra, vainas llenas de dientes, viejas que se alimentan de críos o un feto dentro de un mejillón. Pero, por encima de todo, ha escrito sobre un sitio que se niega a cambiar. Calabobos supone la invención de un nuevo relato mitológico, hermosísimo y afilado como las rocas de un acantilado.

Año de edición
2025
Número de páginas
176

Así ha sido mi experiencia leyendo Calabobos

Imágen destacada - Calabobos, análisis de una novela empapada de violencia y mitología cántabra

Porque detrás del Hombre Pez, la Mujer Oso y Mariuca naciendo dentro de un mejillón hay cuestiones tremendamente reales. Como que la abuela recibió palizas sin que nadie hiciera nada, que el tío Terio tuvo que huir por amar a la persona equivocada, que la madre dejó de estudiar o que a nadie parece importarle de verdad Mariuca.

La lluvia llevaba cayendo todo ese tiempo. Simplemente, nadie se había dado cuenta todavía de cuánto había calado.