
Más de 1000+ reseñas
y análisis literarios


Más de 1000+ reseñas
y análisis literarios
Guionista, dibujante, ilustradora y colorista de cómic / novela gráfica
Gaëlle Geniller creció rodeada de bosques en Marcilly-le-Châtel y empezó a dibujar cómics cuando todavía estaba en el instituto, mucho antes de imaginar que podría dedicarse profesionalmente a ello. Curiosamente, no estudió cómic, sino dibujo de animación, y llegó a trabajar durante algunos meses en un estudio antes de recibir a través de redes sociales una propuesta de Delcourt para desarrollar su primera obra. Así nació en 2019 Les Fleurs de grand frère, un delicado cómic juvenil en el que a un muchacho empiezan a crecerle flores sobre la cabeza y que ya adelanta una de las grandes obsesiones de Geniller: qué ocurre cuando tu cuerpo, tus deseos o tu manera de ser se alejan de lo que los demás consideran normal. El álbum terminó ganando, entre otros reconocimientos, el Premio UNICEF de Literatura Juvenil 2023 en la categoría de 9 a 12 años.
Dos años después llegaría la obra que realmente asentó su nombre: Le Jardin, Paris, publicada en España por La Cúpula bajo el título de Rosa. Ambientada en el París de los años veinte, sigue a Rose, un chico criado entre las bailarinas de un cabaret que sueña con subir él mismo al escenario. Y aquí empieza a desplegarse por completo ese imaginario tan reconocible de Geniller: terciopelos, plumas, cuerpos estilizados, luces cálidas, flores, vestuario imposible y personajes que encuentran espacios donde pueden existir sin tener que explicarse constantemente. El álbum recibió en Francia el Prix de la Mouette en 2022 y convirtió aquella sensibilidad que ya aparecía tímidamente en su debut en el corazón de su obra.
Su estilo visual tampoco aparece por casualidad. Geniller cita entre sus grandes influencias a J. C. Leyendecker, George Barbier, Erté, René Gruau y Elsa Schiaparelli, nombres absolutamente coherentes cuando observas la sofisticación de sus siluetas, el amor por el vestuario y esa sensación de ilustración de moda de principios del siglo XX que atraviesa Rosa. En narrativa reconoce también la enorme influencia del guionista francés Hubert —autor de obras como Miss Pas Touche y Belleza—, mientras que en su dibujo permanece el rastro del manga, los videojuegos y Les Légendaires, una serie que la acompañó durante su adolescencia y para la que años después acabaría dibujando Halan et l'œil de Darnad. Esa mezcla explica bastante bien por qué sus personajes pueden tener rostros y expresividad cercanos al manga mientras sus composiciones, vestidos y escenarios parecen haber salido de una ilustración art déco.
Con Minuit passé —publicado en España como Después de medianoche— Geniller desplazó ese mismo universo hacia terrenos mucho más góticos: una mansión familiar, recuerdos incompletos, pájaros que dejan de cantar y presencias que quizá sean fantasmas y quizá simplemente cosas que la infancia se negó a olvidar. La propia autora ha explicado que esta obra transcurre en el mismo periodo y universo que Rosa: si aquella representaba el lado luminoso, parisino y espectacular de los felices años veinte, Minuit passé sería aquello que permanece detrás del telón. Y ese gusto por los espacios cerrados cargados de personalidad continúa en su siguiente novela gráfica, Bienvenue à l'hôtel inhabituel, prevista en Francia para el 15 de octubre de 2026, donde cambia el cabaret y la mansión por un inquietante hotel capaz de conceder cualquier deseo. Parece que Geniller ha encontrado precisamente ahí su territorio: lugares bellísimos y ligeramente irreales en los que encierra a sus personajes para observar, con una ternura enorme, quiénes deciden ser cuando nadie les obliga a comportarse como deberían.