Ensayo satírico del reconocido escritor Jonathan Swift (Los viajes de Gulliver). Desde una óptica humorística, que muchos no supieron identificar en el momento de la publicación de la novela, Swift aborda el problema de la hambruna de los campesinos irlandeses. La intransigencia de los terratenientes en cuanto a la cifra de los arrendamientos provocó que muchos campesinos no fueran capaces de alimentar a sus hijos. Para esta problemática, el escritor propone una solución drástica: que los campesinos vendan sus hijos a los terratenientes para que se los coman, como si de ganado se tratase.