
La guerra ha durado demasiado tiempo. Ya no están en el campo de batalla, pero lo llevan a cuestas en su día a día. Aquellos que lucharon viven en la calle, sin recursos y abandonados. Viven en un lugar donde es complicado dormir y confiar, donde las bandas dominan el territorio a tiros. Pero en el fondo, se sigue siendo un soldado, y se les pone en el punto de mira.