El libro Darwin. La evolución de la teoría nos presenta al científico inglés desde su infancia hasta la histórica publicación de El origen de las especies. Conocemos en él a algunos miembros de su familia, entre los cuales, por supuesto, está su padre, médico, financiero, y papá a la antigua usanza, de los de tú harás lo que yo te diga. Para desgracia de Charles, ya no estaba su abuelo, que también había sido médico, y que había escrito poemas sobre el evolucionismo. ¿No dicen que algunos rasgos hereditarios tienden a saltarse una generación?
El pequeño Charles desde pequeñito se sintió atraído por la ciencia, y aquí lo vemos mirando embobado las arañas, los saltamontes, y poniendo en práctica un método nada aconsejable de recoger escarabajos. Los deseos de su padre, que quería que nuestro héroe se dedicara a la medicina, se van al garete, dado que Charles no tiene estómago para la anatomía. Curioso en un científico. Y las viñetas en las que Bayarri nos presenta estas pinceladas de la infancia y juventud de Darwin son muy acertadas y divertidas.