Border top left cut image
Border middle left cut image
Border bottom left cut image
Border middle right cut image
Border bottom left cut image
Logotipo de momoko.es
NOTA: 8

El infierno de las chicas, análisis de la recopilación de relatos de Kyusaku Yumeno

La Insomne 0 Comentarios
Avatar del redactor La Insomne

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo....


COMPARTE:
Imágen destacada - El infierno de las chicas, análisis de la recopilación de relatos de Kyusaku Yumeno

El maestro Kyusaku Yumeno, cuyo nombre real era Naoki Sugiyama, es una de las figuras referentes en el mundo literario del bizarro japonés. Apasionado de las historias de los detectives, el escritor pasó por diferentes oficios, a menudo influenciado por su padre (un político agitador de ultraderecha) hasta encontrar en la escritura su refugio profesional. 

Así, Kyusaku empezaría a escribir cuentos infantiles antes de pasar a sus inquietantes, escabrosos y al mismo tiempo limpios relatos que a menudo la crítica califica como bizarros. El infierno de las chicas recoge, precisamente, tres de ellos. Publicados originalmente por separado, esta edición del 2014 de Satori traducida directamente del japonés los recoge en un único volumen para tu entretenimiento y disfrute. 

Antes de nada, hablemos de la edición 

Me he explayado en más de una ocasión sobre lo sublimes que son las ediciones de Satori, pero por si es la primera vez que aterrizas en una obra de su catálogo, déjame que destaque de nuevo el buen trabajo que hace esta editorial.  

La edición de El infierno de las chicas es impecable. No solo la elección de la cubierta (Thoughts of Spring de Takako Yamamoto) es perfecta, sino que además te encontrarás con un volumen bien encolado, firme y sólido que ni se arruga ni va perdiendo solidez con la lectura.  

La obra es una traducción directa del japonés de Daniel Aguilar, lo cual garantiza que la versión que tú leas sea lo más cercana posible a la realidad. Asimismo, debido precisamente al carácter epistolar de la obra y a la presencia de algunos artículos periodísticos, los editores han optado por modificar en ocasiones la tipografía para indicar si se trata de una carta o del recorte de algún diario de prensa.  

Por último, es sin duda destacable la acertada elección de Satori por mantener ciertos términos en el idioma original japonés (como soba o geisha) y añadir pies de página que los clarifican, de forma que la esencia del relato original permanezcan lo más contenida posible. 

El infierno de las chicas: un salto a la psique de tres mujeres que se aferran a lo que pueden para sobrevivir

El primer relato de El infierno de las chicas se titula ‘No tiene importancia’ (‘Nandemo nai’ en japonés) y narra la historia de la joven y mentirosa Himegusa Yuriko. Himegusa-chan es una joven desesperada que, al darse cuenta de su anterior jefe no cree en las mentiras que ella misma ha elaborado para salvarse de la vergüenza, decide acabar con su vida y dejar una carta incriminatoria dando a entender que sus dos anteriores empleadores, el doctor Usuketa y el doctor Shirataka, para los que trabajaba, abusaron de ella. Ante tales incriminaciones, el primer acusado escribe una larga carta en el que narra cuál fue su relación profesional con esta joven y cómo esta misma acabó sepultada por el peso de sus propias mentiras. 

En esos momentos, aquellos negros tejados que se amontonaban cubriendo toda la superficie bajo mi vista, las luces parpadeantes de los carteles anunciadores y hasta la incontable cantidad de estrellas blanquiazuladas brillando despedigadas sobre todo ello, todo, absolutamente todo, me pareció que fueran las vacías carcasas del rastro que iban dejando las mentiras de la chica. 

El segundo relato, ‘Asesinato por relevos’, nos traslada la vida de Tomiko Tomonari, la cual le escribe a una joven llamada Chieko para prevenirle que no debe convertirse en revisora de autobús. A lo largo de una serie de escabrosas cartas, Tomiko le explica a su corresponsal lo penosa que es la vida de una joven que trabaja en un autobús, llegando incluso a poner su vida continuamente en peligro. Especialmente si el atractivo y mortal Niitaka aparece.

"

El destino de una chica como revisora y cobradora de autobús es algo que vale menos que el de unos trozos de papel arrugados y esparcidos por la calle. Si probaras a hacerte revisora, te darías cuenta en seguida. 
Sin ir más lejos, si permaneces como la hija de un hogar de campesinos, tus padres terminarán por escogerte un novio de entre esos jóvenes sanos y puros del pueblo ¿no? Y, si tienes suerte, hasta podrás quedar unida a un hombre que te gusta. 

El tercer relato, ‘La mujer de marte’, combina el estilo epistolar con el periodístico, permitiéndonos seguir el escándalo que genera el cuerpo de una mujer calcinada en el interior de un colegio para señoritas. Su director, el Sr. Morisu, tiene una reputación intachable, pero conforme va avanzando la investigación y este empieza a recibir cartas, las cosas se tuercen cuando la verdad de la mujer de marte sale a la luz.

La obra nos permite conocer de primera mano no solamente el pensamiento único de las mujeres en Japón en el S.XX sino también comprender algunas de sus costumbres más arraigadas. Es especialmente ilustrativo, por ejemplo, que en el primer relato («No tiene importancia»), el doctor Usuketa se preocupe no solamente de limpiar su reputación tras el suicidio de Himegusa, por el cual no siente ningún tipo de pena o empatía, sino de aclarar el tema para evitar que el fantasma de la joven se convierta en un ohnryo que persiga a sus familias y las haga desgraciadas (os recomiendo encarecidamente el libro Yurei. Los fantasmas de Japón para saber más del tema.). 

Así, Kyusaku Yumeno retrata sin que el lector poco avanzado lo perciba, el tipo de mentalidad propia de las provincias como Fukuoka: lugar donde están ambientados los tres relatos. Podremos percibir también cómo de una forma sutil asocia los estados metereológicos a la locura de la gente, especialmente el viento el cual aparece siempre destacado en momentos de muerte, horror o demencia. 

Nada importa en el infierno: sobre el estilo narrativo de Kyusaku Yumeno y lo que (creo que) esconden sus relatos 

Las obras de Kyusaku Yumeno se caracterizan por su estilo periodístico, donde describe la cultura del pensamiento japonés, su obsesión por la reputación de una familia y su amabilidad aparente; entremezclado con una fuerte influencia de la novela negra y el cómic que llegaba en aquella época a Japón. De esta forma, articula los tres relatos alrededor de un formato epistolar donde la manifiesta objetividad del testimonio del protagonista está sin embargo sujeto a un fuerte componente subjetivo. Solo podemos conocer la historia según nos la cuentan los hombres ya que, tal y como dejan más que claros estos relatos, las mujeres no tienen voz en el Japón del S.XX). 

Y es que las obras de Kyusaku Yumeno representan una forma maravillosa de conocer la psique de las mujeres en el Japón de aquella época: un país sometido por las apariencias donde pertenecer al género femenino y mantener tu honor es un camino lleno de obstáculos, trampas y baches. La dependencia del hombre es todavía colosal y la situación en la que viven las mujeres de estos relatos está al borde de la miseria y la auténtica precariedad. Esto las lleva a menudo a tener que inventar tramas y mentiras elaboradísimas que las coloque en una posición social que les permita mantener algo de honor. 

Este tipo de miseria se puede percibir, por ejemplo, en la desesperada búsqueda de empleo de Himegusa en el primer relato («No tiene importancia») ya que cuando es entrevistada por el doctor este mismo le pregunta con suspicacia por qué no se limita a vivir de su hermano mayor. El doctor Utsuketa, que se presenta ante el lector y ante su aparente receptor de la carta como un dechado de valores éticos y morales, dispone del tiempo de Himegusa como le place, le ordena realizar todo tipo de recados fuera de su profesión y además confiesa en varias ocasiones que él mismo se sorprende de lo poquísimo que le paga a una empleada con tan altas capacidades que es capaz de enamorar a todos sus pacientes. Al fin y al cabo, sin ir demasiado lejos, lo que le pagaba a su enfermera, teniendo en cuenta el año y el valor del yen en aquel momento, era alrededor de los 18 / 20 céntimos. 

"

¿Qué esperanza puede haber en este mundo en que dos personas de condición y renombre tan elevados como dos doctores de la respetabilidad de ustedes no creen en mi sinceridad? ¿Cómo puede merecer la pena vivir en un mundo donde las palabras de aquellos que tienen una respetabilidad y posición social, aunque  puedan ser falsas, se aceptan por verdaderas, y las palabras de una chica pura que nada conoce, aunque sean verdaderas, se toman por mentiras?

Las mujeres en las obras de Kyusaku Yumeno están completamente solas y esto les lleva a tener que tomar caminos alternativos para poder sobrevivir. En ese sentido se puede ver la poderosa influencia que tuvieron los desacuerdos del autor con su propia familia a la hora de construir sus personajes ya que ninguna de las protagonistas de los relatos cuenta realmente con sus progenitores como punto de apoyo. Así, la soledad de los personajes es rotunda y violenta, ya que aquellas mujeres que no vienen de una situación de pobreza y miseria, son apartadas por el resto debido a su apariencia física. 

"

No se puede compadecer a las mujeres por sistema, porque uno nunca puede saber el verdadero motivo por el que lloran. 

La vida en sí es un infierno para cualquiera de las chicas y de esta forma lo plantea Kyusaku Yumeno. La sociedad corrupta está llena de hombres lujuriosos que esconden una doble moral detrás de sus ojos de santo, de policías que no hacen nada y sobre todo, de una horrible presión social para que cualquier mujer que no sea bonita y sumisa sea despreciada por sus pares. 

Así, tal y como se esperaría del pensamiento japonés de la época en donde la muerte no es el final del camino, se dispone de la vida de los personajes marcando su salida de este mundo como un punto y seguido más que como una despedida completa. 

De esta forma, el autor plantea un escenario en el que ningún personaje está exento de maldad, y donde los hombres que aparecen refiriéndose a las mujeres de las historias carecen de cualquier tipo de empatía al final de su relación con las mismas. En «No tiene importancia» el doctor Usuketa no se siente desequilibrado ni por un momento al saber que la joven que tanto tiempo trabajó con él se ha suicidado y además no duda en acudir a un periodista amigo suyo de secundaria en un momento de plena agitación para airear en su momento la historia de su empleada a los medios de comunicación. 

En el Instagram de @momoko_blog podéis ir siguiendo el progreso de lecturas y reseñas

Mi opinión sobre El infierno de las chicas 

Empecé a leer El infierno de las chicas sin saber nada de la obra ni del autor, convencida de llegar a mi marca diaria de las cincuenta páginas y descansar la vista. Pero Himegusa… resultaba fascinante. Y antes de que me diera cuenta estaba devorando estos relatos escritos de una forma tan fría e influenciados tanto la novela de detectives que no supe por qué me pasaba. Y es que Kyusaku es ambiguo y fascinante al mismo tiempo: las mujeres de sus historias son víctimas de una sociedad misógina pero a pesar de ello parecen enamorarse irremediablemente de los monstruos que las acechan. Son volubles y fieras y, como dice Daniel muy acertadamente en el prólogo de la edición, poseen una complejidad y una inteligencia muy superior a la de los hombres. 

Sin poder darme cuenta de ello, ya había devorado ⅔  de este librito, impreso en una edición tan preciosa y cuidada como siempre, sin haberme dado tiempo todavía a saborear las mentiras de Himegusa; la advertencia a Chieko o la extraña decisión final de Tomiko. ¡Qué extraño ha sido leer cómo las mujeres altas eran despreciadas en la época, cuando hoy en día forma parte del canon de belleza de prácticamente todo Occidente! Y qué fascinante fue descubrir que las relaciones lésbicas en el Japón del S.XX eran consideradas como un entretenimiento normalizado. Y es que, como en todas estas obras que recogen historias, mis favoritas giraron siempre alrededor de los personajes más complejos de todos, los más mentirosos y los más decididos. 

El dicho en Japón reza que «quien empieza por mentir acaba por robar» y debe ser francamente cierto. Porque de nuevo, otra obra de Satori, me ha robado el corazón. 

1 comentarios en este post

D
Daniel A.30 julio 2021Responde
Muchas gracias por la reserva. Me alegro de que os haya gustado el libro. Un saludo.

Deja un comentario

Kinishinaide! No publicaremos tu email ni te spamearemos sin tu permiso