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Quién es el barón que aparece en Sigilo, la novela de Ismael Martínez Biurrun

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Sigilo, la nueva obra de Ismael Martínez Biurrun, está envuelto en sombras y en extraños rituales que consiguen que la familia de Rafael se ponga en contacto con los muertos. De entre todos los fantasmas y seres de ultratumba, hay una figura que se repite por su fuerza y su aterradora figura: el barón. 

Aunque Ismael no lo declara abiertamente en Sigilo, está claro que la obra tiene fuertes influencias del vudú chamanístico más antiguo. Desde la utilización de los sigilos procedentes de la Magia del Caos hasta la figura de este espectro que fuma habanos y persigue todo tipo de placeres. 

Hoy os hablaremos más de la figura del Barón de Samedi, el loa haitiano de la vida y la muerte. Pero cuidado, porque este post tiene spoilers y si no habéis terminado de leer el libro, os destriparemos el final y luego os perseguiremos en vida para recordaros vuestra imprudencia.

El vudú, ¿qué es y cómo llegó a la República Dominicana?

El vudú es un rito mágico profundamente respetado y ampliamente temido en ciertos países con múltiples posibilidades. Nació en África y fue evolucionando hasta generar una mezcla con algunos ritos cristianos. Con el paso del tiempo, los movimientos de masas por culpa de la esclavitud y la colonización forzada, el vudú se extendió por los países de América del Sur.  

La mayor concentración de adoradores de vudú y sacerdotes se asienta actualmente Haití, donde los primeros esclavos africanos se llevaron consigo sus antiguas creencias y ritos y los desarrollaron allí mismo. La República Dominicana, como país vecino, también se vio fuertemente influenciado por estas prácticas que los esclavos practicaban a espaldas de sus compradores como manifestación de resistencia frente a los colonizadores. 

El ritual, complejo y peligroso para el que lo practica, afirma ser capaz de conectar el mundo de los vivos con los de los muertos. Entre ambos están los loas: espíritus con poderes que actúan como intermediarios entre el Padre Dios y los hombres. Entre estos, el más poderoso de todos se dice que es el barón de Samedi: el espíritu que continuamente se le presenta a Magaly con un habano en la boca y una sonrisa cruel. 

El Barón de Samedi: el loa de muertos 

El Barón de Samedi es una de las figuras más representadas en la historia del cine cada vez que se trata el tema del vudú. Incluso la película de Disney Tiana y el Sapo crea un villano que refleja de alguna forma la particular estética de este loa.  

En Sigilo, el Barón se le aparece una y otra vez a Magaly conforme la situación de Andrés se va haciendo más y más preocupante, acompañando al crecimiento de poder y manifestaciones del propio fantasma de Rafael. Cuando lo invoca, lejos de rodearse con calaveras, vestirse de luto y guardar silencio, Magaly se pone un sensual vestido rojo y hace que Claudia beba ron para adormecer sus sentidos. En ese momento, cuando el barón aparece, avisa como el genio de la lámpara que no puede traer a los muertos a la vida, pero sí traer venganza y justicia. 

Una venganza que se consolida realizando el camino inverso: llevando a los vivos al lado de la muerte y acallando por fin a los espíritus que perseguían a Fede y a Claudia. A cambio pide dos cosas: que Claudia beba y acostarse con Magaly. 

Por muy extraño que esto pueda parecer, está increíblemente bien documentado. El Barón de Samedi es el Loa de la muerte y el dios de la resurrección y se dice de él que es un auténtico hedonista, un apasionado de los placeres y un juerguista aficionado al libertinaje. Se dice que siempre aparece como un hombre muy alto y estirado, con las cuencas de los ojos vacías y el rostro cadavérico, acompañado de enormes habanos y con un esmoquín negro con sombrero de copa a juego. 

En las creencias vudú, el Barón de Samedi es el encargado de cavar la tumba y llevar el alma del difunto a Guinee, conocido como el inframundo haitiano. Entre sus obligaciones se encuentran asegurarse que los muertos estén bajo tierra para que se descompongan y no vuelvan a la tierra a alimentarse de los vivos. Además, cuentan cque está casado con Mamam Brigitte, la loa de la vida y de la muerte, aunque él siempre vuelve a la tierra en busca de mujeres para serle infiel. 

Invocar al Barón de Samedi no es un juego y puede llegar a ser enormemente peligroso para las personas que crean en los rituales de vudú. Para empezar, el barón suele estar relacionado con casos de magia negra y siempre que haya un familiar o un conocido ya fallecido y además se lo define como errático y burlón por su actitud despreocupada y superior. 

Lo que está claro es que dentro de esta figura se esconde un poderoso símbolo de poder y una auténtica veneración a la muerte. Es comprensible entonces que pudiese realizar todo lo que hizo en Sigilo para traer paz a la gente, aunque algo en realidad no cuadra. En el libro de Ismael, el Barón afirma que no puede traer a los muertos de vuelta a la vida, pero numerosos escritos sobre el tema afirman que sí. 

¿Estaría jugando con nosotros? 

LIBRO

6

Portada libro - Sigilo
Ismael Martínez BiurrunTerrorRunas
<p>Fede ha sido contratado para vigilar las obras de un rascacielos condenado a demolición por fallo estructural, cuando alguien se presenta con una oferta insólita: recibirá una gran suma de dinero si deja que ciertas personas suban a la azotea la próxima medianoche. La suerte quizá esté a punto de cambiar para una familia ensombrecida por la tragedia; en una remota autopista, su hermano Andrés...
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La Insomne

Jefa de redacción y fundadora de Momoko.es

Escritora consumada, concept artist en ciernes y adicta al trabajo. Doy clase de diseño, subo vídeos a Youtube, trabajo de jefa de proyectos en @pululart y escribo artículos para @mundogamers y @gameit_es. Momoko es mi pequeño proyecto y lo quiero con todo mi corazón.


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