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Mejores frases de Momo, el libro de Michael Ende

Artículo de Alex Pareja 0 Comentarios
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Cuando un libro nos inspira y sirve para obtener un conocimiento amplio que nos ayuda a comprender y entender nuestra propia vida, sabemos que va a ocupar un lugar especial en nuestra memoria. Historias que nos hacen recapacitar, pensar y, en definitiva, extraer muchas moralejas escondidas entre sus líneas. Hoy nos vamos a centrar en Momo, este clásico de la literatura contemporánea alemana, cuyas frases a muchos han conseguido marcar. 

Al igual que con El Principito, del que ya extrajimos las que para nosotros eran sus mejores frases, te recomendamos que leas esta novela de Michael Ende. Momo, más allá de todas estas frases y extractos que vamos a destacar a continuación, cuenta una historia absolutamente recomendable para los lectores juveniles y también adultos. Valorar el tiempo, ahorrarlo, invertirlo… cuestiones que el protagonista de la obra se hace continuamente y que en Momo se desarrollan de manera soberbia. Aquí tenéis una recopilación con las que para nosotros son las mejores frases de Momo. 

Mejores frases de Momo

- "¿Y cuándo naciste? - Por lo que puedo recordar, siempre he existido.”
- "Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el siguiente.”
- "Fueron pocos meses los que pasaron así, y no obstante fue la temporada más larga que Momo experimentó jamás. Porque el verdadero tiempo no se puede medir por el reloj o el calendario.”
- "Existe una cosa muy misteriosa, pero muy cotidiana. Todo el mundo participa de ella, todo el mundo la conoce, pero muy pocos se paran a pensar en ella. Casi todos se limitan a tomarla como viene, sin hacer preguntas. Esta cosa es el tiempo.”
- "Sólo Momo sabía esperar tanto y entendía lo que decía. Sabía que se tomaba tanto tiempo para no decir nunca nada que no fuera verdad. Pues en su opinión, todas las desgracias del mundo nacían de las muchas mentiras, las dichas a propósito, pero también las involuntarias, causadas por la prisa o la imprecisión.”
- "Pero el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón.”
- "Las dos no tuvieron que apartarse ni una vez ante nadie, nadie las empujó, ningún coche tuvo que frenar por su causa. Era como si la tortuga supiera por adelantado, con toda seguridad, dónde y en qué momento no pasaría un coche, no habría un peatón. De ahí resulta que nunca tuvieron que correr ni nunca tuvieron que detenerse a esperar. Momo comenzó a sorprenderse que se pudiera andar tan lentamente y avanzar tan deprisa.”
- "Incluso llegaron horas en que deseaba no haber oído nunca la música ni haber visto los colores. No obstante, si la hubiesen dado a elegir, no habría renunciado a ese recuerdo por nada del mundo. Aunque se hubiera muerto por ello. Pues eso era lo que vivía ahora: que hay riquezas que lo matan a uno si no puede compartirlas.”
- "Porque cada hombre tiene su propio tiempo y sólo mientras siga siendo suyo se mantiene vivo.”
- "Cada vez se volvía más nervioso e intranquilo, porque ocurría una cosa curiosa: de todo el tiempo que ahorraba, no le quedaba nunca nada. Desaparecía de modo misterioso y ya no estaba.”
- “Sabía que se tomaba tanto tiempo para no decir nunca nada que no fuera verdad. Pues en su opinión, todas las desgracias del mundo nacían de las muchas mentiras, las dichas a propósito, pero también las involuntarias, causadas por la prisa o la imprecisión."
- “Eso no es nada especial, dirá, quizás, algún lector; cualquiera sabe escuchar. Pues eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad. Y la manera en que sabía escuchar Momo era única. Momo sabía escuchar de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda su atención y toda simpatía.”
- “Mi vida va pasando”, pensaba “entre el chasquido de las tijeras, el parloteo y la espuma del jabón. ¿Qué estoy haciendo de mi vida? El día que me muera será como si nunca hubiera existido.”
- “Porque cada hombre tiene su propio tiempo. Y solo mientras siga siendo suyo se mantiene vivo.”
- “No existe el instante, sólo el pasado o el futuro. Porque ahora, por ejemplo, este instante... cuando hablo de él ya ha pasado.”
- “Si los hombres supiesen lo que es la muerte ya no le tendrían miedo. Y si ya no le tuvieran miedo, nadie podría robarles, nunca más, su tiempo de vida.”
- “Cada vez se volvía más nervioso e intranquilo, porque ocurría una cosa curiosa: de todo el tiempo que ahorraba, no le quedaba nunca nada. Desaparecía de modo misterioso y ya no estaba.”
- “Le he contado todo esto -dijo-, como si ya hubiera ocurrido. También hubiera podido contarlo como si fuera a ocurrir en el futuro. Para mí, no hay demasiada diferencia.”
LIBRO

7.5

Portada libro - Momo
Momo es una niña que posee la maravillosa cualidad de saber escuchar a los demás y que desea ayudar a la gente a humanizar sus vidas. Sobre todo cuando los hombres grises deciden apoderarse de uno de los bienes más preciados que poseen las personas: su tiempo. Una novela única sobre la importancia de la amistad, la bondad y el valor de las cosas sencillas. En definitiva, sobre lo que de verdad...
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Análisis de

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Alex Pareja

Redactor de Momoko

Un señor pixelado y con bigote me dijo que me metiera en una tubería. Acabé en Shadow Moses, pero me mudé a Outer Heaven por las humedades. En ocasiones escribo palabras y en otras les doy voz.


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