Treinta noches con Olivia, análisis de la obra de Noe Casado
Treinta noches con Olivia, análisis de la obra de Noe Casado

Treinta noches con Olivia, análisis de la obra de Noe Casado

Año de publicación: 2012
Número de páginas: 400
Editorial: Planeta
5

Treinta noches con Olivia nos cuenta como lo que parecía ser un agosto de lo más normal y tranquilo, acaba convirtiéndose en un mes cargado de sorpresas, dramas y mucho sexo.

Treinta noches con Olivia nos cuenta como Olivia, una joven veinteañera que necesita darle un giro a su vida, acaba viviendo un tórrido mes de Agosto.

Sobre Noemí Ordoñez, la autora de Treinta noches con Olivia

Noemí Ordóñez Casado, más conocida en sus libros como Noe Casado,  es una escritora española que nació en Burgos, ciudad en la que sigue viviendo actualmente.

Se aficionó a la lectura al acabar el instituto y no verse obligada a leer. En un principio se decantó por el género histórico, hasta que un día le dejaron una novela romántica y acabó amándola.

Gracias a Internet y a los foros literarios, Noemí pudo salir de su propio mundo y empezar a comentar lo que más le apasionaba, empezando a crear un mundo propio y a escribir sus primeros libros.

Su primera novela en publicarse fue Divorcio (El Maquinista) en junio del año 2011. A partir de entonces Noemí ha mantenido una actividad prolífica. Además de novelas ha publicado varios microrrelatos: “Puede Ser” fue incluido en la recopilación 100 minirrelatos de amor, y “Un deseo satisfecho” (Éride Ediciones) se publicó en febrero del 2012. En marzo Noemí lanzó su segunda novela: No me mires así, de la Editorial Digital, que se publicó exclusivamente en formato digital.

Ese mismo año Noe Casado lanzó Treinta noches con Olivia, publicada a través de Planeta Editorial y que supone el objetivo de este análisis.

Noe Casado afirma que actualmente sigue trabajando en nuevos proyectos, algunos acabados y otros pendientes de publicarse.

 

Argumento de Treinta noches con Olivia

Olivia es una chica joven y dinámica que vive en Pozoseco de Arriba, un pequeño pueblo de Burgos que a su parecer es monótono y sin emociones. Por eso quiere y necesita darle un giro radical a su vida, buscar nuevas experiencias, vivir aventuras…  y alejarse de los cuchicheos y cánones establecidos.

Todos estos cambios aparecerán ante ella a través de Thomas, un abogado inglés, estirado y repelente  al que no soporta, pero por el que no puede evitar una terrible atracción.

De este modo, lo que en un principio iba a ser un tranquilo mes de agosto, se acabará convirtiendo en un huracanado y tórrido verano, en el que ambos descubrirán que nadie es lo que parece…

 

Nuestro análisis de Treinta noches con Olivia

Treinta noches con Olivia tiene lugar en un pequeño y pintoresco pueblo de Burgos. De la mano de sus personajes nos veremos inmersos en el día a día del pueblo, visitando mercadillos, fiestas, noches de hotel e incluso yendo a sus trabajos.

La historia comienza con Thomas, un exitoso abogado inglés que se ve obligado a viajar al pequeño pueblo de Pozoseco de Arriba para resolver unos problemas familiares. Lo que no se esperaba este hombre exigente y meticulosos era que sus planes no iban a seguir lo establecido y descubrirá aspectos sobre su padre que desconocía.

Por otro lado nos encontramos con el personaje de Olivia, una veinteañera que por trágicos sucesos ha acabado sola con una adolescente a su cargo. Pero por si eso no era suficiente tendrá que soportar al insufrible Thomas. Un hombre de lo más pedante que no tiene ningún problema en decir lo que piensa, sin tener en cuenta a quien pueda dañar en el proceso.

Julia es el personaje que podríamos catalogar como el tercero en discordia. Familiar de ambos, esta adolescente no le pondrá nada fácil  la vida en el pueblo a su recién llegado hermanastro. Pero su misión principal será destruir cualquier posible inicio de relación entre su tia Olivia y Thomas, y conseguir que éste se vuelva a Inglaterra cuanto antes.

La diferencia de edad es un tema muy bien tratado en esta historia, saliendo a relucir sobre todo en las discusiones, en las que podemos apreciar el grado de madurez de cada personaje y las diferentes formas que tienen para solucionar los problemas. Aunque no siempre es un factor negativo ya que a veces Thomas se sirve de su mayor experiencia en la vida para aconsejar a Julia o para ayudar a Olivia (aunque ambas le ignoren en una gran parte de las ocasiones). Otras veces son ellas las que hacen que Thomas disfrute más de los momentos de la vida, en vez de amargarse y querer controlar cada aspecto de su vida.

 

Nuestra opinión sobre Treinta noches con Olivia (puede contener spoilers)

Puede que lo que más nos sorprendiera de este libro fuera el hecho de que Thomas, a pesar de dejarse claro en el principio que nunca ha estado en España ni ha sentido curiosidad por ello, pueda comunicarse a la perfección con los habitantes del pequeño pueblo de Pozoseco de Arriba. Incluso de utilizar expresiones y palabras típicas que no se usan en otros idiomas. Este “salto de raccord literario” o incoherencia, no nos ha dejado nada indiferentes, si sabéis a lo que nos referimos…

Los personajes que se nos presentan son el perfecto ejemplo de polos opuestos. Thomas un abogado inglés de alto standing, exigente y perfeccionista, colisiona con el personaje femenino de Olivia, una chica de pueblo sencilla, sincera y que no se calla las cosas. Y sin embargo la autora hace que ambos personajes demuestren en múltiples ocasiones un lenguaje de lo más soez que a veces no acaba de pegar del todo con los personajes construidos.

La historia no se compone de una trama llena de misterios e intrigas que nos pueda llevar a preguntarnos cuál será la evolución de los acontecimientos. De hecho es bastante simple, puesto que los protagonistas pasan la mayor parte del tiempo discutiendo o acostándose. A veces nos sorprendemos leyendo una escena que describe un momento amistoso e incluso romántico para inmediatamente ser estropeado por un comentario desacertado de alguno de los protagonistas. Este toma y daca emocional que no lleva a ninguna parte convierte Treinta noches con Olivia en exactamente lo que el título promete: treinta noches de discusiones, gimoteos y pasiones de Olivia y ni un solo misterio o argumento estructurado que pueda interesarnos.

Las novelas románticas pueden tener argumentos interesantes sin por ello dejar de lado el muy necesario erotismo y drama del género. Simplemente, Treinta noches con Olivia, carece de un argumento así que pasa por nuestras vidas como una película de las cuatro de la tarde que ves en el sofá porque no tienes nada mejor que hacer.

También se inmiscuirá en la trama Julia, la hermanastra de Thomas y sobrina de Olivia, una adolescente que cumple todos los prototipos esperados, odia a casi todo el mundo, tiene dramas emocionales y en ocasiones llega a parecernos de lo más insoportable. Su única función parece ser sacarnos de quicio. Y al menos eso lo cumple.

No nos malinterpretéis. No todo en este libro es malo. Hemos disfrutado de varias situaciones cómicas en las que los personajes se putean unos a otros, desquiciándose hasta que no pueden más. Estos momentos han hecho que disfrutemos de la lectura de una forma más amena.

Algo positivo que también queremos destacar es que al contrario que en el resto de libros de este género que están apareciendo publicados en la actualidad, no nos vamos a encontrar con un personaje masculino súper celoso y controlador. Ni con una protagonista femenina que renuncie a su propia personalidad por hacer que él se fije en ella.

 

Conclusión sobre Treinta noches con Olivia

A pesar de ser una novela  de un tema tan simple como la evolución del odio al amor, pero con mucho sexo, creemos que es una buena opción para los que quieran empezar a leer este tipo de género. Puesto que no se encontrarán con tramas complicadas ni con una saga muy extensa. 

El argumento contiene un par de fallos realmente garrafales desde el punto de vista de la madurez de la obra: el protagonista es un londinense que no habla ni palabra de español pero que se comunica perfectamente con dos chicas de un pueblo de Burgos que no hablan ni una palabra de inglés. La trama no va hacia ninguna parte, sino que se limita a narrarnos los acontecimientos que van sucediendo con Olivia y Thomas. Al menos nos encontramos con un personaje femenino que ha evolucionado un poco del paradigma de “chica oprimida y sumisa que hará cualquier cosa por él” y nos quedamos simplemente con una joven contemporánea con las ideas sentadas en la cabeza.

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