La muchacha salvaje: Nómada, análisis de la novela gráfica de Mireia Pérez
La muchacha salvaje: Nómada, análisis de la novela gráfica de Mireia Pérez

La muchacha salvaje: Nómada, análisis de la novela gráfica de Mireia Pérez

Año de publicación: 2011
Número de páginas: 108
8

La muchacha salvaje de Mireia Pérez se hizo con el premio de novela grñafica Fnac-Sins Entido en el año 2011, llegando así a publicarse. Esta es una historia que aborda el paso del hombre de las cavernas a las viviendas de una forma distendida y con una buena dosis de humor de la mano de unos trazos sencillos y llamativos.


La muchacha salvaje es una novela gráfica que se ambienta en la época de las cavernas.  Este libro recoge la primera parte de la historia bajo el título de Nómada. La novela nos presenta a una tribu de hombres prehistóricos que se niegan a evolucionar: viven en cuevas naturales, mantienen relaciones los unos con los otros sin miramientos y recolectan alimentos durante el día.

La hija del jefe, una muchacha de pelo rojo y con gran carácter, no llega a adaptarse al modo de vida que impera en su tribu. La relación de la protagonista (la llamaremos la muchacha salvaje ya que en ningún momento se revela su nombre) con su padre está llena de tensión desde el principio de la novela. El jefe de la tribu le recrimina a su hija que no sea como las demás, que no se deje montar por otros hombres y que muestre una malsana atracción por la caza. Una de las normas básicas de esta comunidad prehistórica es vivir únicamente de los frutos que obtienen de la recolección, sobreviviendo así a base de una dieta meramente vegetariana.

La muchacha salvaje es una humilde exaltación de lo único y especial. Historia de las cavernas de temática muy actual, orientada a aquellos que sienten que no encajan.

Después de varios intentos de adaptarse al ritmo de vida de su familia y tras una discusión con su padre, la muchacha salvaje se escapa de la cueva por la noche, mientras el resto duermen, y se adentra en el bosque. Sintiéndose libre por fin y repleta de energía, la muchacha corre entre la vegetación e intenta dar caza a una rata que se le cruza en el camino. En esta persecución terminará perdiéndose en lo más profundo del bosque, donde la encuentran unas personas extrañas que pertenecen a otra tribu muy distinta a la suya.

Estos no-cavernarios la hacen su prisionera y se la llevan consigo a la ciudad para que trabaje como esclava. Allí la muchacha intentará escapar y ser libre de nuevo, lejos de esta nueva sociedad igualmente opresiva.

Opinión de La muchacha salvaje (puede contener spoilers)

Algo muy interesante de la obra es que la muchacha salvaje no pronuncia una sola palabra a lo largo de todo el libro, manteniéndose en un silencio perpetuo que acentúa su desconexión con la realidad que la rodea. Este mutismo no es fruto de una imposibilidad física del personaje, ya que en un momento dado su hermana se lamenta diciéndole “Ya nunca me cuentas historias“, por lo que se entiende que hubo un tiempo en que se comunicaba con normalidad.

El personaje, sin embargo, es tan expresivo que las personas que la rodean parecen poder comunicarse sin ella sin necesidad de que ésta hable. Únicamente la hermana da signos de echar en falta ese nivel de comunicación, el resto se adaptan sin hacer mención al tema.

El tema del silencio tiene mucho peso en esta obra, ya que el otro personaje que no habla es el hombre con el que la muchacha salvaje llega a congeniar, otro salvaje como ella que se comunica con gestos animalescos y primitivos, dejando a un lado las palabras.

La caza es la única actividad que desata toda la energía contenida y la motivación de la salvaje, siendo a su vez la única actividad que se prohíbe en su tribu. La sensación de no pertenencia de la joven nace de esta diferencia de intereses, de su aspecto físico (con una melena del color del fuego) y unas ansias de libertad e independencia que el resto tampoco comparten.

Es la única de su comunidad que rechaza a los hombres, que prefiere la soledad y que muestra una conducta primitiva y algo agresiva. Nunca se aferra emocionalmente o establece ningún lazo de afecto mínimo por alguno de los personajes que se encuentra a lo largo de la trama. Cuando se ve presa en la ciudad de los no-cavernarios sólo piensa en escaparse y ser libre de nuevo, cuando huye con el hombre de barba en ningún momento muestra interés por él y no le preocupa que esté inconsciente o muerto cuando lo ve tirado en el suelo. Incluso con el otro salvaje de la historia, aunque mantiene una relación íntima, no se lo piensa dos veces y lo abandona a la mañana siguiente para volver con su familia.

Este hecho precipita el final de la trama, que no se termina de resolver. Como se trata de la primera parte de una serie de historias no es un cómic conclusivo. El final queda abierto a sucesos futuros, dejando la puerta abierta a una segunda parte que retomaría la historia en el punto en que termina este Nómada. Al volver a la cueva familiar no encuentra a nadie allí, se han marchado en busca de otro terreno que poder explotar dejándola atrás. Así se da pie a pensar que esto es solo el punto de partida para un nuevo viaje a los inicios de la historia, cuando se reunirá de nuevo con su familia.

 

La historia nos ha encantado, una forma distinta de dar voz al individualismo y de destacar lo único y diferente como algo positivo. Es una idea de lo más original, con unos trazos frescos y sencillos. Los dibujos están cargados de color, con una paleta muy viva y bastante amplia aunque armoniza a la perfección. Se trata de un estilo artístico muy personal, arriesgado y simplista, realmente directo y que, en resumen, funciona.

La lectura de la novela es sencilla, las páginas vuelan solas y se termina en poco tiempo. Es una historia ligera que contiene un significado profundo y de actualidad: la pertenencia a algo y la madurez. Es imposible no empatizar en algún punto con la protagonista, bien sea con el tema de las disputas familiares, del ansia de libertad o del rechazo a verse reducida a un mero premio para el sexo opuesto.

Sobre la autora, Mireia Pérez

Mireia Pérez es una ilustradora española que saltó a la fama en el año 2011 ganando el Premio Internacional de novela gráfica Fnac-Sins Entido. Este premio le permitió publicar su obra, que ya cuenta con toda una legión de fans a la que ahora nos unimos.

Apasionada del manga japonés y de historietistas tan relevantes como Quino, Pérez se postula como uno de los grandes referentes del mundo de la ilustración de nuestro país.

Ya hablamos del trabajo de Mireia en este post sobre ilustradoras españolas, destacando precisamente este trabajo tan potente y único. Actualmente Mireia está inmersa en un proyecto colaborativo, TEEN-WOLF, que gira en torno a la figura del hombre-lobo. Para más detalles acerca de esta antología podéis consultar este enlace. Disponible por 23€ a través de la web 😀

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