Análisis de Diario de un opositor en paro, de Ángel Company Albert
Análisis de Diario de un opositor en paro, de Ángel Company Albert

Análisis de Diario de un opositor en paro, de Ángel Company Albert

Año de publicación: 2014
Número de páginas: 138
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Diario de un opositor en paro es el fiel reflejo de una gran parte de la sociedad de hoy en día. Después de terminar los estudios superiores, los jóvenes que se han formado con la esperanza de poder trabajar en un puesto para el que se han preparado durante años, se dan de bruces con la cruda realidad. Las soluciones son: emigrar y trabajar en el extranjero, malvivir con un empleo mal pagado o hacer una oposición.

Si os gusta la narrativa contemporánea y estáis un poco -o muy– descontentos con la situación laboral actual, lo más seguro es que os interesará el libro que vamos a analizar hoy: Diario de un opositor en paro. Este título de Ángel Company Albert es exhaustivo análisis, en forma de diario, de las vivencias de un opositor en pleno estallido de la crisis económica, allá por el año 2007.

Argumento de Diario de un opositor en paro

Diario de un opositor en paro es un ejercicio de análisis sobre la vida laboral. El autor del libro, Ángel Company Albert, realiza un seguimiento escrito de sus vivencias como opositor, desde finales del año 2007 hasta finales del 2008. En esta etapa, el escritor se hace eco de la situación laboral española del momento, y muestra sin florituras las decepciones y los fracasos que se encuentra en su camino a la independencia económica.

A lo largo de las páginas de este Diario, somos testigo de primera mano de los esfuerzos que realiza el protagonista por crecer profesionalmente. El opositor que protagoniza el diario tiene 28 años, una carrera superior y un trabajo mal pagado y poco estable. Ante este panorama poco esperanzador, el autor se dispone a preparar unas oposiciones. Ésta es la única opción que le queda para conseguir un buen puesto de trabajo e independizarse, sin tener que emigrar fuera del país.

Company le da voz a los jóvenes de su generación, olvidados por el sistema y sin una promesa firme de un futuro estable. Con Diario de un opositor en paro nos pondremos en la piel de uno de estos opositores, a los que se les vendió la idea de que al terminar los estudios lo tendrían todo hecho. Pero una vez se llega a la meta, la realidad dista mucho de parecerse a lo prometido.

Sobre Ángel Company Albert, autor de Diario de un opositor en paro

Diario de un opositor en paroÁngel Company Albert es el escritor que tuvo la idea de realizar este Diario. Este autor, nacido en el año 1981, quiso dar voz a los jóvenes de su generación con este Diario de un opositor en paro.

Amante de la literatura desde bien pequeño. Esta pasión por los libros, el cine y la música queda reflejada a la perfección en esta obra. Company se licenció en Filología Inglesa, y está especializado en docencia de inglés, así como en traducción. El escritor ha traducido numerosos títulos, que abarcan una gran variedad de temáticas diferentes, desde libros de geografía hasta cuentos japoneses o el cómic Fairy Quest.

Diario de un opositor en paro no es su primera obra publicada. Como suele ser habitual, este amante de la lectura terminó convirtiéndose en autor. En el año 2010, Company vivió la publicación de su poemario Mikrokosmos. Desde este momento, Ángel Company ha mantenido su actividad literaria, al mismo tiempo que trabaja como traductor y profesor de inglés. Además de todo esto, todavía le sobran ganas y energía para embarcarse en proyectos cinematográficos (en Diario de un opositor en paro ya muestra su interés por meterse en el mundo del audiovisual). Ha dirigido y ha escrito el guión del corto Càncer d’amor.

Análisis de Diario de un opositor en paro

Esta novela nos sitúa en el año 2007, a finales del mismo, en el mes de septiembre. El protagonista, el propio autor, se embarca en la aventura de opositar. Uno de los puntos más interesantes de esta libro es, precisamente, que podemos comprobar el cambio drástico que produjo la crisis económica en el mundo laboral, ya desde sus albores.

El texto está organizado por capítulos de distinta extensión que son, en realidad, entradas de un diario. El autor nos cuenta en primera persona sus vivencias a lo largo de un año, desde que toma la decisión de opositar hasta que realiza el examen, en el año 2008.

El protagonista de la historia es un licenciado en Filología Inglesa, Company, que malvive con un trabajo mal pagado en una constructora. En este puesto el protagonista no se siente valorado y en muchas ocasiones siente peligrar su puesto. Éste es un contrato precario. El protagonista trabaja viendo cómo otros empleados de la empresa realizan peor su labor y, sin embargo, tienen una mayor proyección y futuro en la compañía. Este es el primer desencanto que nos cuenta en su diario el escritor.

No puedo quitarme de la cabeza la humillación que supone verte en la calle cuando la empresa está llena de gilipollas soplagaitas que saben lamer bien el culo del jefe.

A pesar de la entrega que muestra en su puesto de trabajo (haciendo horas extra y salvando el cuello de compañeros y del propio jefe ante los clientes) el protagonista no se olvida de su objetivo principal: obtener un puesto de trabajo como docente. La gran pasión profesional de la vida del escritor es la de dedicarse a dar clase. A pesar de que de vez en cuando le sale algún trabajo esporádico en este campo, sus aspiraciones no se ven cumplidas.

[…] porque si hay algo que me jode de verdad es estar trabajando todas las tardes y tener que ir pidiendo dinero a mis padres porque la política de la empresa dice esto o aquello; coño, un poquito de sensibilidad. […] Ayer volvía a sentir que los padres y los hermanos, la familia en general, son lo único que tenemos y los que están en momentos buenos y en los no tan buenos.

Desde un principio observamos cómo se aprovechan del protagonista en la empresa de construcción. Sabemos que la decisión que toma de preparar unas oposiciones es la correcta si, como él confiesa, no quiere emigrar. Company cuenta en su Diario que ya trabajó en el pasado fuera de España por un tiempo, pero que le gustaría desarrollarse en su propio país. Con esta idea en mente, sabemos que su objetivo es bastante difícil de realizar (ya en el año 2007, aunque esta situación se mantiene en la actualidad).

Te sientes más útil cuando tienes veinte euros en el bolsillo y te los has ganado tú, no has tenido que hacer buena cara y suplicarle al papá para poder salir a cenar un sábado.

Company tiene menos de 30 años cuando empieza el diario. Ha terminado sus estudios superiores, ha trabajado en el extranjero y vive con sus padres, trabajando en un puesto en el que cobra bien poco, aunque le permite ahorrar algo. Gracias a los ahorros con los que cuenta y las prestaciones que recibe en este año que dura el diario, observamos cómo se organiza el tiempo a la hora de preparar las oposiciones.

Pero de las oposiciones es casi de lo que menos se habla en este libro, irónicamente. Acompañamos al protagonista a varios eventos sociales (raro es el día en que no sale de fiesta o a comer con algún amigo), a un par de viajes, además de conocer de primera mano las opiniones del escritor acerca de diversos temas. Y es que Company se muestra muy crítico con los políticos, tanto locales como nacionales.

Nuestra opinión de Diario de un opositor en paro (¡contiene spoilers!)

Lo primero que queremos comentar sobre Diario de un opositor en paro, es que consideramos que es un libro necesario. Es importante que alguien levante la voz y se haga eco de las dificultades que existen en el mundo laboral, especialmente a raíz de la crisis económica. Después de bastantes años desde que los medios se atreviesen a darle el nombre de crisis, hemos llegado a saturarnos con el tema en los medios, pero es necesario conocer experiencias reales, poner nombre y cara a los problemas reales que existen.

Sólo por esto, Diario de un opositor en paro merece nuestro respeto. La idea de hacer un diario de la vida de un opositor en el año 2007 es casi una idea visionaria. Antes de que la recesión económica evolucionara en crisis, Ángel Company realizó un análisis de la situación que hoy día, años después, sigue dando que pensar. Y es que la situación tampoco ha variado mucho desde entonces, tal vez, si es que ha mudado en alguna forma, ha sido a peor. El propio escritor, ya en el año 2014, realiza un apunte sobre sus escritos como opositor, echando la vista atrás en un breve, aunque necesario, epílogo.

El tiempo que ha pasado desde que el autor escribiera su Diario, le aporta frescura a los textos del libro. El proceso que vive el escritor durante un año, hasta que termina su proceso de estudio como opositor, nos permite conocer de primera mano las vivencias de un joven que intenta hacerse con un puesto digno, después de muchos intentos.

A lo largo de todos los escritos de Diario de un opositor en paro, seguimos de la mano al escritor en sus viajes y en sus juergas. Somos testigo de las horas de estudio, e incluso de algunos sucesos del momento (como la participación de Chikilicuatre en la edición de 2008 del Festival de Eurovisión, o la primera Eurocopa que ganó la Selección de Fútbol Española). Estas pequeñas píldoras de actualidad nos sitúan temporalmente en la historia, y nos retrotraen a esos años en los que se gestó la situación económica que vivimos en la actualidad.

A pesar de la labor social que, indiscutiblemente, realiza este libro, vemos que los fragmentos de estudio o de preparación de oposiciones son los que menos ocupan en la trama. El escritor se centra más en sus propias cábalas, en sus fiestas y viajes, además de detalles personales que nos desvían un poco del objetivo principal de la obra. Entendemos que estas pinceladas de información son también necesarias, tanto para comprender y conocer la situación del protagonista, como para que el libro gane su título de Diario.

Sin embargo, las bodas a las que asiste el autor, sus fiestas con amigos, los viajes que realiza, las comidas o cenas con conocidos y demás eventos sociales, quizás creemos que ocupan demasiadas páginas de la obra. La impresión que nos queda, después de vivir el día a día con el protagonista es de que, a pesar de que es consciente de lo importantes que son las oposiciones para él, en ningún momento llega a centrarse por completo en alcanzar su objetivo.

Quizás es un problema de elección del título del libro. Al leer Diario de un opositor en paro, aunque asumimos que no va a ser un constante ir y venir de apuntes, esperábamos que el tema de las oposiciones y los estudios ocupasen algo más del porcentaje de la trama. Es casi el reflejo de un diario de cualquier joven de hoy en día, opositor o no, con problemas a la hora de encontrar trabajo y formándose en los ratos libres que encuentra.

El escritor es, en todo momento, sincero al 100%. Tanto analiza la situación laboral del momento -mediante el puesto de trabajo que ocupa al principio del Diario-, como la sociedad en general en base a las personas que se cruza en la calle durante el día. Apreciamos que el escritor tiene su vena crítica a flor de piel y no deja títere con cabeza. Este joven que disfruta de las corridas de toros, de las paellas y las comidas con amigos, tiene tiempo para juzgar la vestimenta de los jóvenes por la noche, o su forma de ligar. Para ejemplo, la frase: Hoy en día, para ligar en una discoteca las mujeres tienen que disfrazarse de lumias y los hombres de chulos de gimnasio con camisetas apretadas de grandes marcas.

Diario de un opositor en paro es un libro que está muy bien escrito. La forma de estructurar la obra nos ha gustado especialmente, a modo de diario, y con unas entradas más extensas que otras. Nos ha gustado cómo el propio autor, en algunos momentos del libro, comenta al lector que evita editar sus textos, aunque puede que en el futuro se arrepienta de algunas ideas que expresa en su Diario.

A lo largo de todo este Diario son múltiples las referencias culturales a las que hace mención el escritor. Conocemos, desde la música que escucha hasta el libro que está leyendo en cada momento de la narración. Son muchas las referencias a grupos musicales, a películas y, en especial, a los libros que le gustan. Hay algunos momentos en los que el protagonista se muestra un poco tajante en cuanto a sus gustos, negándose a llamar de nuevo a una chica porque no conoce la película Pulp Fiction, de la que el es un fan declarado.

El contenido no está ordenado por temática, ni guarda una lógica mayor que la que le aporta el paso del tiempo. Las situaciones se van sucediendo a medida que el protagonista las vive, con el tiempo como única conexión entre ellos. En una de las entradas del diario el escritor puede hablarnos de su colaboración como redactor para el periódico local, al siguiente analiza la jornada de reflexión electoral, para a continuación hablarnos de un día de estudio intensivo.

¡Atención spoilers más adelante!

Por último, nos ha gustado especialmente el final del libro, cómo se resuelve el Diario. Vivimos una vez más la realidad, no una fantasía edulcorada cuyo único objetivo es el de intentar animar a la juventud y vender una idea feliz. El protagonista de la obra no consigue sus objetivos, tampoco suspende el examen, pero queda pendiente de las listas, como suele ser habitual en estos casos. Con un aprobado raspado, el autor del diario no ve, finalmente, su futuro resuelto gracias a las oposiciones. Sin embargo, sí que logra un buen puesto de trabajo, con esfuerzo.

A pesar de todos los esfuerzos, el protagonista de Diario de un opositor en paro no se independiza al momento. Para conseguir encaminar su propia vida aún tendrán que pasar varios años desde que se hace con este puesto de trabajo al final del libro, ya en el año 2014.

Conclusión de Diario de un opositor en paro

Si algo destaca de Diario de un opositor en paro es la sinceridad del texto, de principio a fin. Company realiza un análisis de lo más interesante que nos permite comprobar cómo afectó la crisis económica a la dinámica laboral del país. Es un texto muy interesante para echar la vista atrás y observar el gran cambio que ha experimentado España en cuanto al empleo y la formación se refiere.

Especialmente, destacamos el final del libro, en el que el autor reflexiona ya en el año 2014 sobre su propio diario. Company hace una retrospectiva y se sorprende del enfoque tan diferente que existía en la sociedad acerca de la vida laboral, en comparación con la actualidad.

Insistimos en que, a pesar del título de la obra, poco se conoce a lo largo de las páginas de la novela acerca del proceso de opositar. El tema de las oposiciones pasa muy de soslayo en las entradas del diario del protagonista, siendo apenas anecdóticas. El libro recoge, sin embargo, opiniones personales del protagonista acerca de la sociedad, así como sus idas y venidas con amigos.

Si sabes lo difícil que resulta encontrar un buen puesto de trabajo y abrirse paso en el mundo laboral, este título seguramente te resultará de lo más interesante. Una forma de analizar la sociedad y la situación económica española desde un nuevo punto de vista. Hoy en día, que las oposiciones parecen ser la única opción para muchos de los jóvenes que se han quedado sin futuro, Diario de un opositor en paro nos permite conocer el proceso en primera persona, desde la perspectiva de un opositor.

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