Giant Days volumen 1, reseña de un cómic que te devolverá a tu vida universitaria
Giant Days volumen 1, reseña de un cómic que te devolverá a tu vida universitaria

Giant Days volumen 1, reseña de un cómic que te devolverá a tu vida universitaria

Año de publicación: 2015
Número de páginas: 112
Editorial: Fandogamia
10

Giant Days es un cómic slice of life que narra en forma de sketches humorísticos la vida de tres estudiantes universitarias: la gótica y extraña Esther, la dulce Daisy y Susan, una joven apasionada con adicción al tabaco. Las tres nos mostrarán desde su punto de vista los dramas, locuras y aventuras que se pueden vivir en una residencia de estudiantes.

Giant Days es el primero de treinta números sin finalizar que narra las vidas y las peripecias de tres estudiantes universitarias. Es un slice of life en forma de potentes sketches humorísticos publicado por la editorial Fandogamia con un cuidado maravilloso por cada uno de sus detalles, creando una obra final que engancha desde la primera viñeta y que, sin lugar a dudas, merece la pena.

Sobre los autores de Giant Days

John Allison

Giant Days está escrita, dibujada y coloreada por tres autores diferentes. John Allison es escritor y el artista detrás del webcómic Bobbins, además de Scary Go Round Bad Machinery.  La obra de su vida es Scary Go Round, un cómic que confiesa que empezó en el 2002 como la historia de dos mujeres, Tessa y Rachel en un bar, pero que luego evolucionó para dar cabida a Shelley Winters y a sus escapadas. Recientemente ha trabajado en obras como Giant Days y algunos libros de forma individual como Murder She Writes That. 

 

Lissa Treiman

No es de extrañar que el dibujo de Giant Days sea simplemente colosal. Es la primera vez que Lissa Treiman trabajaen un cómic regular pero tiene una gran experiencia en el campo ya que ha trabajado para Disney en Rompe Ralph y Big Hero 6. El estilo de Treiman es encanador y dinámico, tal y como se podría esperar de alguien que trabaja en animación para una compañía de tal calibre. Podéis leer una entrevista con ella desde este enlace.

 

Whitney Cogar

Whitney Cogar es una ilustradora freelance encargada de poner el color en Giant Days. Actualmente vive en Sabannah, Ga. Whitney se define a sí misma como una especialista en arte secuencial ya sea en cómics o storyboards, pero también destaca en la creación visual de trabajo narrativo. Os recomiendo ir a su página web de autor porque no tiene desperdicio… al menos las almohadas waifu de personajes de videojuegos como Geralt de Rivia o D. Va de Overwatch nos han dejado una potente impronta.

 

 

Argumento de Giant Days

Giant Days nos devuelve a los años de universidad de tres jóvenes que viven en la misma residencia: la gótica y extravagante Esther de Groot, la dulce Daisy Wooton y la apasionada Susan Ptolemy. Esther, Daisy y Susan no tienen nada en común, excepto que están lejos de casa, son de primer año y han decidido convertirse en amigas sea como sea. Y parece ser que lo único que las mantiene unidas son los conflictos que Esther genera. Por eso Susan apuesta con ella a que será incapaz de vivir tres días sin drama, apuesta que Esther acepta sin pensárselo ni un minuto.

Por desgracia la que no podrá evitar montar un numerito será Susan cuando descubre que su archienemigo McGraw asiste a la misma universidad que ella.

Análisis de Giant Days

Giant Days es un ejemplo de qué ocurre cuando tres maestros en el dibujo del cómic se juntan para crear una obra juvenil apta para adultos. Antes de entrar en un análisis del dibujo nos gustaría hablar un poco el costumbrismo presente en la obra. Y hablar de costumbrismo quizás nos quede un poco culto para el contenido de este cómic. Pero… qué demonios, por fin encontramos un cómic protagonizado por mujeres reales donde tocan el tema del feminismo desde AMBAS perspectivas: cómo las mujeres pueden ser objetivizadas bajo la protección de los canallas que lo esconden como si fuera una “broma” y cómo, en contrapartida, una mujer feminista puede arruinar la vida de un hombre justo acusándolo de misógino.

Giant Days guarda un mensaje mucho más profundo y empático que las simples escenas que acompañan el día a día de estas tres chicas. Susan, Daisy y por supuesto, la dramática Esther, viven su día a día de una forma cercana, potente y sobre todo, realista. A lo largo de sus 112 páginas a todo color, asistimos a temas tan delicados y directos como el despertar sexual de una chica homosexual, el hecho de que alguien te pille mientras estás masturbándote o simplemente el detalle de buscar en Internet tus síntomas para entrar en pánico al descubrir que puedes morirte. Hace referencias cultas, con chistes que no captará todo el mundo (como cuando Esther compara una escena con el cine surcoreano) que sin embargo funciona a todos los niveles.

El dibujo es simplemente lo que le pone la guinda a un argumento tan rítmico y bien construido. A diferencia de otros cómics que hemos analizado en este medio, Giant Days sabe exactamente cuántas viñetas hacen falta para narrar una acción, sin dejar de lado su maestría a la hora de escoger tamaños de viñetas y de tipografías para transmitirnos experencias sonoras y sensitivas de primer nivel. El guión lo pone John Allison, autor de Scary Go Round y Bad Machinery. John es capaz de darle un discurso y una personalidad completamente diferente a cada una de las chicas.  Esther es ligera, potente y dramática, vive su vida esperando explotarla al máximo, ignorando las preferencias estéticas del resto: buscando su propio camino. Su forma de ser valiente y extrovertida no quita que tenga un autoestima basada en sorprender al resto, algo que es exactamente lo contrario a la dulce Daisy o a la apasionada Susan, que convierte cualquier causa en la suya.

Lissa Treiman envuelve este guión con un dibujo realmente brillante. Treiman es capa de otorgarle una personalidad a cada una de las chicas, no solo por sus gestos caricaturescos y esperpénticos a veces, sino también por su forma de moverse y caminar. Susan salta de las viñetas, invadiendo nuestro espacio visual con sus sentimientos a flor de piel. Con su carácter intrusivo y extrovertido, Esther suele dominar el peso visual de la acción en cada uno de los planos, llamando la atención sobre el resto. Y Treiman pone especial énfasis en construir a sus personajes diseñándolos con ropa que cambia radicalmente de una acción a otra y que designa sus personalidades: desde sudaderas de murciélagos en el caso de Esther hasta la propia Susan, sin ningún tipo de preocupación por la moda, capaz de salir a la farmacia en pantalones del pijama. Su forma de moverse y de caminar también cambia según quién sea el personaje, generando una Daisy tímida y delgada, una Esther ligera y fuerte y una Susan a la que la mitad de las veces parece que le pesa la vida y que dobla la espalda al caminar.

Los personajes secundarios de la obra también son realmente brillantes. McGraw es un caballero errante con el que Susan mantiene una dramática historia: hipster, manitas, obsesionado por las manualidades y la madera y enormemente tranquilo, presenta el punto de contraposición con la apasionada Susan. Ed, por el contrario, es el típico chico introvertido, un poco geek, que está secretamente enamorado de Esther y que ve cómo el drama de Susan y de su compañero de cuarto acaba arrastrándole.

A diferencia de otras obras del estilo slice of life protagonizadas por diferentes mujeres, el equilibrio entre los diferentes egos de las protagonistas está perfectamente repartido, dándole el espacio exacto que necesitan cada una de ellas para poder brillar.

No podemos dejar de lado en este análisis un capítulo dedicado a la edición de la obra. Con tapa blanda rústica satinada, el cómic es una auténtica delicia de leer. Los colores vivos se mantienen gracias a sus hojas de alto gramaje y a una selección de un papel satinado que realmente le aporta un enorme valor añadido a la obra. Al principio de cada capítulo hay una portada a dos colores que separa los diferentes sucesos y al final de la obra nos encontramos con una sección de portadas alternativas de otros autores en la que Susan, Esther y Daisy muestran una cara alternativa para el lector. La portada de por sí, en un amarillo saturado con degradado rojo es simplemente impactante. Llama la atención y da en un simple golpe de vista, la idea de calidad que encontraremos en su interior.

Además, Fandogamia Editorial nos cumplimentó con el envío de un marcapáginas oficial de la obra realmente precioso.

Opinión sobre Giant Days

¿Recordáis vuestros días en la universidad, deshinbidos y felices donde la amistad con vuestras compañeras de piso lo era todo? Giant Days es así.

Algunos podrían criticar a Giant Days de banal. No es un cómic que te abra la puerta a una experiencia metafísica acerca del futuro de tu vida o de las prácticas igualitarias en grandes empresas textiles. No. Pero ¿sabéis qué? Nos importa bien poco. Giant Days es un 10 precisamente porque dentro de su género, de cómic un cómic humorístico slice of life, es simplemente sublime. Es capaz de hacer que empatices continuamente con sus experiencias y vivencias y que en ningún momento quieras saltarte alguna página buscando la acción o el desenlace de un conflicto. Exactamente lo mismo ocurre con las tres protagonistas, las cuales tienen su encanto y su propio carisma tanto por separado como juntas.

Es extremadamente difícil encontrar autores como Allison, Treiman y Cogar que sean capaces de establecer con tal maestría los rasgos y la personalidad de tres chicas completamente diferentes, con preocupaciones, motivaciones e inquietudes que se contradicen entre ellas.

Daisy es una joven inocente, la típica chica que no ha roto un plato jamás en su vida. Cuando sus compañeras Susan o Esther hablan de chicos o de sexo, Daisy da un paso atrás, asustada y emocionada. Su personalidad aniñada, sin embargo, no es en absoluto prototípica. Daisy parece tan inocente que a menudo no entiende lo que es la objetivización de la mujer ni los dramas de sus compañeras de residencia… y sin embargo, en las primeras viñetas Susan la pilla masturbándose. Ella insiste en que está viendo vídeos sobre doblar servilletas… allá vosotros si la creéis.

No sabemos cómo expresar el placer que genera leer una obra tan bien acabada, tan divertida y tan empática. ¡Nos ha arrancado carcajadas! ¡Nos ha hecho saltar del sitio, apartar el cómic de nuestras manos y enseñárselo a todos los que teníamos alrededor! Con un estilo directo, simple y caricaturesco, trata temas tan importantes como el feminismo a través de la objetivizacion de la mujer a la que muchas mujeres se habrán visto abocadas dentro de la universidad. Y las aventuras de estas tres jóvenes, a medio camino entre la fantasía y la realidad, o más bien una realidad dramatizada, son tan directas y entrañables que enganchan desde la primera viñeta. No queríamos terminar de leerlo, y cuando lo hicimos nos vimos abocadas a empezar de nuevo.

Giant Days cuenta con muchísimas escenas que nos recuerdan a nuestro día a día, como el momento que todas habremos pasado de buscar en Internet nuestros síntomas y descubrir que, sin lugar a dudas, nos estamos muriendo.

Conclusión sobre Giant Days

No nos andemos por las ramas: si estáis buscando un cómic que os haga pasar un buen rato, magníficamente bien ilustrado y dibujado y con una continuidad que os haga aferraros a los personajes, entonces este es Giant Days. Os recomendamos enormemente la lectura de este slice of life en forma de sketches que sin duda os enamorará desde la primera página.

Like Love Haha Wow Sad Angry
Like
Comprar libro > Amazon

Coraline de Neil Gaiman, análisis

12 octubre, 2016

Reto de lectura del 2016

12 octubre, 2016

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *